Se muestran los artículos pertenecientes a Abril de 2008.
Resumen
- 01/04/2008 09:37 - Medio Ambiente: tema de seguridad nacional
- 01/04/2008 10:34 - Detrás de los culpables del derrumbe progresivo del Tazumal
- 01/04/2008 10:52 - ¿Maravillas en el mundo antiguo latinoamericano?
- 01/04/2008 11:01 - Los primeros pobladores de El Salvador
- 01/04/2008 11:12 - El controversial origen del hombre americano
- 01/04/2008 11:16 - América Latina: vulnerabilidad versus desarrollo
- 01/04/2008 12:00 - Copán: El mayor texto labrado de América
- 04/04/2008 00:33 - Goces en el periodismo: Oscar Arias Del Nobel a la Militarización
- 04/04/2008 10:41 - Goces en el periodismo: Oscar Arias Puertas abiertas a las armas
- 04/04/2008 11:09 - Goces en el periodismo: Costa Rica: la metamorfosis
- 04/04/2008 11:35 - Desagravio a los chimúes
- 25/04/2008 13:41 - El olvido del derecho laboral en las maquilas en Honduras
- 25/04/2008 13:48 - Latinoamericanos procuran estrategias contra crisis alimentaria
Medio Ambiente: tema de seguridad nacional

La inclusión del medio ambiente en las agendas de seguridad nacional responde hoy a la progresiva degradación a que está sometido el ecosistema a escala mundial por la prevalencia de las relaciones de mercado.
En los últimos decenios, el impacto de la demanda humana sobre la biosfera se triplicó, provocando el recrudecimiento del calentamiento global y de la tendencia al agotamiento de recursos imprescindibles como el agua y otros elementos de la biodiversidad.
Tales razones incidieron en que los diseñadores de las estrategias estatales identificaran a algunos de estos bienes naturales como recursos estratégicos y determinaran políticas encaminadas a ejercer el control sobre los mismos, dentro y fuera de sus fronteras.
La multiplicación de las predicciones acerca de un futuro permeado de deshielos de glaciares, sequías, huracanes y otros desastrosos fenómenos climáticos influyeron también en esa posición.
Especialistas asociados a organismos internacionales dedicados a estos temas aseguran que, para mediados de este siglo, la humanidad utilizará el doble de los recursos naturales que aún subsistan en el planeta.
Esto incrementa los riesgos a los cuales están sometidos desde ya algunas especies animales como los vertebrados, que mermaron en casi un tercio en poco más de tres décadas.
Por otra parte, el consumo de combustibles fósiles se incrementó entre 1961 y 2003 por encima de nueve veces, añadió el Informe "Planeta Vivo", presentado este año en Beijing, República Popular China.
La tierra es incapaz de regenerarse de lo que consumimos los seres humanos, sobre todo en aquellas sociedades dadas al despilfarro en correspondencia con la lógica del mercado.
Los efectos más graves de los golpes humanos al medio ambiente se perciben en Estados Unidos, Australia, Canadá, Finlandia, Suecia, Nueva Zelanda, Noruega, Emiratos Arabes Unidos, Kuwait y Estonia.
Aunque China ocupa el número 69 en esa lista, los entendidos reconocieron que su creciente economía y rápido desarrollo desempeñan un papel clave en el mundo y demuestran la intención de marchar hacia la sustentabilidad.
Mientras, autoridades estatales de otras naciones del denominado primer mundo se desatienden de más de 200 millones de personas obligadas a desplazarse a zonas menos dañadas y centran los análisis en la cuestión monetaria al evaluar el tema.
Estos "refugiados medioambientales" son apenas algunas de las víctimas directas del sistema neoliberal, que cedió el gobierno a los grandes poderes económicos en detrimento de las instituciones públicas y hasta del medio ambiente.
El mazazo a los Estados Nacionales, proclive de reforzarse en virtud de los tratados bilaterales concertados bajo la égida de las jerarquías gubernamentales del norte, también impactó en la biodiversidad.
Políticos, investigadores, ambientalistas y otros coinciden en alertar que la especie humana corre el riesgo de desaparecer si no se logra frenar la acción de los depredadores del ecosistema.
En correspondencia, exigen una gestión inteligente y justa de los recursos naturales y la articulación de un sistema socioeconómico dispuesto a salvar al planeta de quienes pretenden arrasarlo en nombre del progreso.
Al mismo tiempo, sugieren tener en cuenta las causas reales de procesos al estilo del cambio climático, para orientar el rumbo de las políticas energéticas ante la clara reducción de los afluentes de petróleo y el incremento de su carestía.
Ante ese estado de hecho, los promotores del empleo de la energía nuclear como sustituto podrían alcanzar un protagonismo que colocaría al ecosistema al borde del colapso en un tiempo más breve de lo previsto por los estudiosos.
Jonathan Martínez, uno de los directivos de la Izquierda Unida-Los Verdes, del país Vasco (España), consideró que el timón del planeta debe recaer en el empleo de las energías sostenibles y de programas de eficiencia energética.
Pero mientras no hagamos temblar los cimientos del neoliberalismo, puntualizó, cualquier hoja de ruta que diseñemos estará condenada al fracaso más estrepitoso.
Más allá de las visiones apocalípticas sobre el calentamiento global, difundidas por los medios de comunicación masiva, todos debemos sumarnos a la defensa del entorno sin perder de vista las variables que inciden en su deterioro.
El cambio climático no es tanto un desastre medioambiental como un síntoma de la debacle económica: las políticas destinadas a impulsar la acumulación de capitales, en menoscabo de los pueblos, deben ser revertidas de manera radical.
Detrás de los culpables del derrumbe progresivo del Tazumal

El derrumbe de la pared sureña de una estructura menor del Tazumal, una de las ruinas arqueológicas mayas más importantes del hemisferio occidental, sorprendió a pocos en El Salvador el 19 de octubre de 2004.
Desde hace más de tres décadas, especialistas y defensores del acervo de la pequeña nación centroamericana denuncian la desatención de los gobernantes a la conservación, restauración y recuperación del patrimonio cultural local, para el cual el presupuesto es siempre insuficiente.
Por eso no extrañó que autoridades y medios de prensa solamente culparan del desastre ocurrido en la ciudad de Chalchuapa, departamento de Santa Ana, en el extremo oeste de El Salvador, a las últimas lluvias, "que se filtraron por las grietas dejadas por anteriores terremotos".
Incluso, Federico Hernández, presidente de la estatal Concultura, institución encargada de velar por obras de ese tipo, dejó asombrados a muchos al considerar que este derrumbe es "una gran oportunidad para conocer las entrañas del Tazumal" y anunció el inicio de una investigación arqueológica de fondo.
La construcción del sitio, situado a 85 kilómetros de la capital salvadoreña, atravesó por 14 fases desde el 1500 antes de nuestra era hasta el 900 de la actual, según los expertos.
Pese a ser una de las obras arquitectónicas más antiguas del hemisferio occidental, la estructura de Tazumal apenas fue repellada con cemento en los años 50 y durante los terremotos que sacudieron al país de enero a febrero del 2001 una de las pilastras de la pirámide principal se desplomó.
Desde entonces, varios empleados del lugar advirtieron indistintamente sobre el mal estado de sus restos, pero fueron desoídos por las autoridades.
El jefe del departamento de arqueología de la entidad encargada de velar por el patrimonio cultural de la nación, Fabricio Valdivieso, admitió que el mantenimiento que se le daba a la pirámide era "eventual".
Pese a ello, esgrimió que la pared, de 23 metros de largo por siete de ancho, se vino abajo como resultado del deterioro provocado por el paso del tiempo y la filtración de las lluvias invernales.
Los alrededores de Chalchuapa constituyen una zona arqueológica en la que confluyen, además del Tazumal, varios sitios reconocidos como Casa Blanca, El Trapiche y la Laguna de Cuscachapa.
Investigaciones arqueológicas demostraron que la zona fue ocupada por los humanos de forma continua desde unos mil 200 años antes de nuestra era.
La primera referencia sobre Tazumal data de 1892, cuando el ingeniero, doctor e historiador Santiago Barberena (de origen guatemalteco) trasladó la escultura monumental conocida como la Estela de Tazumal al Museo de Antropología "David J. Guzmán".
El arqueólogo estadounidense Stanley Boggs asumió su registro formal en 1940, tras identificar 13 estructuras, desde plataformas pequeñas hasta el montículo grande mencionado por Barberena, con 24 metros de altura, en medio del sitio histórico de unas 20 hectáreas de superficie.
Cuscatlán, como era llamado el territorio salvadoreño en lengua náhuatl, es considerado el "pulgarcito" de América por su escasa extensión territorial, pese a la cual concentra gran número de vestigios de la antigüedad regional.
Dentro del denominado "mundo maya", este territorio, uno de los más poblados en los últimos tres mil 500 años, clasifica en primer lugar por su pequeñez y su abundante acervo, en gran medida inexplorado.
Uno de los descubrimientos más valiosos relacionado con la avanzada cultura centroamericana, cuyo grado de desarrollo era muy similar a la de los aztecas a la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI, ocurrió hace poco en Joya de Cerén, la llamada "Pompeya americana".
La región, declarada Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), se encuentra a unos 30 kilómetros al noroeste de San Salvador.
¿Quién puede asegurar que esos vestigios, los de Casa Blanca, El Trapiche y la Laguna de Cuscachapa, no corran una suerte parecida a los del sitio arqueológico de Tazumal?
De continuar tales prácticas, en El Salvador y en otros países del área mesoamericana, generaciones venideras perderán la oportunidad de conocer de primera mano la grandeza de sus ancestros o "primeros padres", como llamara el guatemalteco Manuel Galich (1913-1984) a los creadores de esas monumentales obras.
l¿Maravillas en el mundo antiguo latinoamericano?

Desde los tiempos de la Roma clásica, se acuñó la existencia de siete maravillas en el mundo antiguo y pese a que los siglos trajeron consigo infinidad de otros conceptos y opiniones, esa idea se erigió como dogma respetado por muchos.
Las pirámides de Gizeh, los Jardines Colgantes de Babilonia, el templo de Artemisa en Efeso, la estatua de Zeus en Olimpia, el mausoleo de Halicarnaso, el Coloso de Rodas y el Faro de Alejandría, aún son consideradas las obras más grandiosas de su tiempo.
Algunos intentan enriquecer ese añejo inventario con joyas arquitectónicas concebidas en distintas regiones del planeta posteriormente, pero resulta interesante constatar que sólo una gloria americana aparece incluida.
Junto al Coliseo romano, el Taj Mahal hindú, la Gran Muralla china, el Kremlin moscovita y la italiana torre de Pisa, se relaciona tímidamente a Chichén Itzá, ese "libro de piedra roto que recuerda las esculturas de encajes y las pinturas finísimas de uno de los centros culturales mayas", al decir de José Martí.
Los que así piensan quizás desconozcan que muchos de los que arribaron a las "Indias Occidentales", durante la conquista y colonización, dejaron constancia del impacto que les causaron algunas construcciones realizadas hasta entonces en nuestro continente.
La ingeniosa mezcla de elementos dio como resultado respetables ejemplares del arte de las construcciones, como Uxmal, Palenque o la capital de los aztecas, Tenochtitlán, con su pirámide de cinco terrazas, custodiada por 40 templos menores y el inmenso santuario destinado a venerar a Huitzilopochtli.
Mientras en Europa múltiples epidemias arrasaban con más de la tercera parte de la población, las urbes creadas por los aztecas eran verdaderos templos a la sanidad.
Largos acueductos filtraban el agua salobre desde el lago hasta la tierra firme, la orina se recogía en vasos de arcilla y antecedentes de los retretes públicos, colocados en canoas a lo largo de las riberas, estaban destinados a recoger los desechos humanos con el fin de procesarlos para abonar los suelos.
Alguien que tuvo el privilegio de visitar Teotihuacán -una de las ciudades más grandes del mundo en el siglo XV-, aseguró que es un lugar fantástico.
Basta con observar las réplicas de la serpiente emplumada Quetzalcoatl, esculpidas en cada uno de los niveles de la pirámide rectangular dedicada a la deidad reverenciada por los más supersticiosos guerreros de la historia americana.
Qué decir de los Chimú, esa civilización casi olvidada cuyo centro fue la ciudad de Chan Chan, donde los asombrados europeos encontraron inmensos palacios, jardines y santuarios similares a los del Sol y de la Luna.
Más que cualquier elogio apasionado, ilustran los templos y la pirámide de cuatro niveles superiores a los de la famosa Keops egipcia, en la mexicana Cholula; el Huaca del Sol mochica y los trazados nazcas.
No menos impresionantes resultan las construcciones con bloques de piedra de hasta 100 toneladas de peso, como la pirámide escalonada de Acapana (unos 15 metros de altura), la Puerta del Sol en Calasasaya y la casi inaccesible Machu Picchu.
Y aquellos hombres que, sin conocer siquiera la rueda u otras técnicas necesarias para cortar objetos tan potentes, delinearon inmensas moles de piedra como las asediadas por el viento marino en la chilena Isla de Pascua.
El repaso serio de las “ruinas indias", que perduran en Latinoamérica, tal vez impulsaría a algunos a defender el criterio de que el reducido listado impuesto por la concepción eurocéntrica de la historia es susceptible de enriquecerse.
Si bien estas datan de tiempos más cercanos, en mucho pueden equipararse a las majestuosas obras creadas por los pueblos egipcio, romano, griego y babilonio.
Los primeros pobladores de El Salvador

Para su estudio, los especialistas suelen subdividirlos en tres grupos: premaya o arcaico, maya y náhoa o nahua, en cierta medida por sus vínculos con las grandes culturas americanas que se establecieron desde el norte.
Pese a las pesquisas realizadas, aún se desconocen los rasgos fundamentales de los arcaicos o premayas, de los cuales apenas se encontraron huellas paleontológicas y arqueológicas hacia 1917.
Todo parece indicar que ese grupo poblacional no alcanzó a mezclarse con las civilizaciones que arribaron luego a la zona, porque sus restos fueron sepultados por erupciones volcánicas ocurridas en el período prehispánico.
Los pueblos incluidos en el denominado núcleo maya vivieron en El Salvador desde el siglo I de nuestra era hasta el VI, mientras que el náhoa o nahua se estableció en la zona como resultado de sucesivas migraciones iniciadas por los toltecas cerca del siglo XI.
Pocomanes y chorties son algunos de los grupos mayences reconocidos por los pioneros de la conquista y colonización, igual que los lencas, pueblo cuyo dominio se extendió desde las márgenes del Rió Lempa hasta la actual zona oriental de la República.
Para el etnólogo y lingüista Carlos Antonio Castro, estos últimos, resultados del entrecruzamiento de misquitos- chibchas y mayences, constituyeron la avanzada de los aborígenes chibchanos expandidos por Centroamérica.
Al arribo de los europeos, los lencas estaba a punto de ser absorbidos por los pipiles, grupo nahua al cual se le atribuye el carácter nuclear de la cultura salvadoreña desde el punto de vista antropológico.
Su larga convivencia con esa comunidad había influido en que hablasen el náhualt y practicasen costumbres sociorreligiosas muy parecidas.
Entre sus divinidades se distinguían el Tigre que vuela (Comizahual) e Icelaca, deidad de dos caras que representaba el pasado y advertía sobre el porvenir.
Investigaciones practicadas arrojaron que los pipiles llegaron a El Salvador procedentes de México tras el colapso del imperio Tala, alrededor del año mil de nuestra era y erigieron importantes ciudades como la de Cuscatlán y Techan Izalco, en el mil 54.
También Apanectl, Tehuacan, Opaztepetl, Ixtepetl y Guacotecti, según refirió el historiador y ensayista salvadoreño Santiago Barberena (1851-1916) en su Historia de El Salvador.
Los pipiles, descendientes de la civilización Tolteca que introdujo el culto al dios de la lluvia Tlaloc y se extendió desde orillas del Lempa hasta el Río Paz, desarrollaron una democracia militar caracterizada por la propiedad común de la tierra.
Hasta la fecha, se reconocen cuatro ramas importantes de esa cultura: los cuzcatlecos, los Izalcos (muy ricos por su elevada producción de cacao), los Nonualcos (radicados en la zona central del país y reconocidos por su afición a la guerra) y Los Mazahuas.
La sociedad pipil era en esencia clasita y tendiente al desarrollo de la esclavitud, en un principio como resultado de los enfrentamientos entre las distintas tribus y no por razones hereditarias.
Pese a eso, subsistían aún algunas formas de trabajo en común en sembradíos destinados a alimentar a los huérfanos y desvalidos, similar al que se realizaba en el extenso imperio incaico.
Las leyendas sobre las proezas de los más notables gobernantes de la comunidad pipil, que en lengua Nahuat significa Noble o Señor, llegan hasta nuestros días.
Axitl Quetzalcóatl, el Fundador, es uno de los más reconocidos ya que se le atribuye el haber conducido hasta la región centroamericana la migración náhua- toltteca fundacional.
La práctica de la agricultura entre los pipiles era obligatoria y ordenada por el cacique, pero desconocían del arado, no disponían de animales de tiro, montura y carga.
A pesar de esas limitantes, lograban cosechar en abundancia maíz, frijol, cacao, tabaco y otros productos tropicales, en gran medida por los avanzados sistemas de riego que lograron distribuir por todos los terrenos cultivados.
El amplio sistema de legislación penal pipil protegía el régimen agrícola, la división clasista de la sociedad, la religión y las instituciones fundamentales como la familia.
La muerte, como castigo, sólo estaba reservada a quienes despreciaran los sacrificios a los dioses, tuviesen trato carnal con mujeres ajenas o parientes hasta el cuarto grado de consanguinidad, a los violadores y a los reos por hurto grave.
El mentiroso era considerado un ser despreciable en la comunidad, por lo cual se le azotaba hasta el cansancio y si la mentira guardaba relación con asuntos de guerra, podían ser convertidos en esclavos.
Cualquiera que tuviese contacto carnal de índole sexual con una esclava ajena también podía ser reducido a esa condición.
El Sol naciente, Quelzalcoátl en su dualidad de dios del viento y estrella de la mañana, era adorado tanto como Tláloc (dios de la lluvia), Tonatiuh y Metzi, el sol adulto y la luna respectivamente.
La práctica del anualismo, colocación de la vida de un individuo bajo la protección de un animal o anual, era cuestión esencial entre los miembros de la comunidad y se extiende hasta nuestros días.
Otras culturas encontradas por los europeos fueron los juicos, clasificados por el etnólogo francés Paúl Rivet (1876-1958) como autónomos en lo lingüístico, y los matagalpos, misquitos-semimatagalpa o grupo chontal de Nicaragua.
El patrimonio arqueológico salvadoreño, compuesto entre otros por las ruinas del Tazumal, Pompe y El Trapiche- situados en la ciudad de Chalchuapa, departamento occidental de Santa Ana- recuerdan el paso de los primeros pobladores del territorio.
A la pirámide trunca de 23 metros de altura que reina en la zona, semiderruida por efectos climatológicos y por la desatención de las autoridades, pueden sumarse las ruinas de San Andrés, en el departamento de la Libertad y los de Cihuatán, al norte de la capital.
Estudios arqueológicos demostraron que el Tazumal fue creado por una de las comunidades de mayor antigüedad en el hemisferio, con evidencias de ocupación humana continua desde mil 200 años antes de nuestra era hasta el presente.
Aunque los pipiles solían establecer comunidades nuevas, escogieron al Tazumal como centro alrededor del 900 de nuestra era y construyeron una pirámide al estilo mexicano, un juego de pelota y un templo a Quetzalcoatl, en su versión de Ehecatl, dios del viento.
San Andrés, uno de los más grandes centros prehispánicos, constituyó una capital regional alrededor del 600 a 900 de nuestra era y congregó a una población de más de 12 mil habitantes.
Mientras Joya de Cerén, en el valle de Zapotitán a 35 kilómetros al occidente de San Salvador, conserva unas 15 estructuras a pesar de la incidencia de la erupción del volcán Caldera mil 400 años atrás.
Núcleos indígenas con raíces pipiles subsisten en El Salvador del siglo XXI en Izalco, Sonzonate, Panchimalco, los Nonoalcos y Sesori y muchos de sus miembros hablan el nauta arcaico además del idioma impuesto por los colonizadores españoles.
Esas comunidades aborígenes se encuentran sometidas a condiciones infrahumanas, como gran parte de la población rural y suburbana del país, y su pasado suele mostrarse en nebulosa.
La destrucción de los Códices fundamentales de los pipiles por la Inquisición católica durante el período colonial y los afanes de la oligarquía local y foránea contemporánea, interesada en acelerar la supuesta modernización de la sociedad, han contribuido en gran medida a ello.
El controversial origen del hombre americano

El interés por despejar la incógnita acerca de la naturaleza del hombre americano despertó desde el instante mismo en que se produjo el choque de los europeos con el Nuevo Mundo, a finales del siglo XV.
Los pioneros de la conquista, inspirados en las enseñanzas de los libros paganos antiguos y en los mitos cristianos relacionados con el surgimiento de la humanidad, donde nada se decía sobre estos, negaron cualquier rasgo humano a los recién hallados.
Pero esas ideas pronto fueron rechazadas y la bula papal del 9 de junio de 1537 admitió que los pobladores de las tierras encontradas allende el Atlántico eran verdaderos seres racionales, dotados de alma.
El problema entonces comenzó a girar alrededor de la procedencia de esos hombres, que muchos europeos de la época relacionaron con pueblos de la antigüedad clásica: egipcios, cananeos, fenicios, griegos, romanos, cartagineses u otros.
Arias Montano, en el siglo XVI, se encargaría de defender la tesis de que los indios americanos eran descendientes de judíos tataranietos de Noé, el constructor del arca salvadora de especies durante el diluvio universal.
Otros imaginaron a los aborígenes miembros o parientes de las 10 tribus de Israel, arrasadas por los asirios en el VII antes de nuestra era (a.n.e.) y supuestamente refugiadas en las extensas tierras encontradas por el almirante genovés Cristóbal Colón (1451-1506) y sus seguidores.
Esa tesis se sostuvo hasta el siglo XIX, junto con otras defensoras del vínculo de los habitantes del Nuevo Mundo con sobrevivientes de una expedición encabezada por el conquistador macedonio Alejandro Magno (356-323 a.n.e.), o de mogoles desaparecidos en 1380 cuando pretendían invadir Japón.
En el siglo de la Ilustración, seudo-científicos interesados en despejar la incógnita ubicaron el origen del hombre americano en la mítica Atlántida, continente supuestamente sumergido 500 mil años antes, o en Mu-Lemuria o en los mormones.
Todavía hoy, pese a los progresos de la ciencia, esa corriente cobra vigencia en los argumentos manejados por quienes consideran la participación de extraterrestres en la fundación de las culturas americanas.
El rigor científico alumbró el debate sobre el tema en 1810, cuando el eminente sabio alemán Alexander von Humboldt (1769-1859) situó la matriz de los ancestros del hemisferio occidental en pueblos asiáticos que atravesaron el estrecho de Behring hacia el norte del continente.
Ya en las postrimerías de esa centuria, aparecieron las llamadas teorías autoctonistas, partidarias de ubicar el nacimiento de la especie humana en diferentes lugares del mundo, pero en épocas diversas.
La opinión más difundida en ese período fue la del paleontólogo argentino Florentino Ameghino (1854-1911), quien postuló en su libro "La antigüedad del hombre de la Plata" que las pampas argentinas eran la cuna de la humanidad.
Para el experto autodidacta, todos los mamíferos -incluyendo su Tetraprothomo argentinus, antecedente directo del hombre actual- eran originarios de Sudamérica, de donde se expandieron por toda la tierra.
El rechazo casi unitario a esa teoría prosperó al comprobarse que los monos americanos pertenecen a una rama muy alejada de los antropoides, lo que descarta cualquier posibilidad de surgimiento de elementos humanoides en este lado del mundo por vía evolutiva.
Pero los estudiosos subestimaban la buena memoria del indio americano: en los Anales de los cakchiqueles aparece parte de la respuesta al problema y también en el Popol Vuh, libro sagrado de los mayas quichés:
"No está bien claro, sin embargo, cómo fue su paso sobre el mar; como si no hubiera mar pasaron hacia este lado; sobre piedras en hilera sobre la arena. Por esa razón fueron llamadas Piedras de Hilera, Arenas arrancadas, nombres que ellos les dieron cuando pasaron entre el mar, habiéndose dividido las aguas cuando pasaron".
Investigaciones ulteriores dieron la razón a los autores anónimos del Popol Vuh y a lo enunciado por Humboldt: el hombre americano es originario de Asia y arribó a estas tierras hace aproximadamente 40 mil años a través del norteño estrecho de Behring.
La plataforma continental que une a la península siberiana de Chukotsky con la península de Seward en Alaska, sumergida hoy apenas 37 metros bajo las aguas, sirvió de vía no sólo para los homo sapiens, sino también para diversas especies de animales.
Por la zona, congelada casi todo el año, aún puede cruzarse de un lugar a otro y, probablemente, fue el punto de partida de quienes se expandieron por el continente americano de norte a sur en diversas oleadas hasta llegar a la Patagonia (9000 a.n.e.).
El hallazgo de los siete restos humanos más antiguos del hemisferio occidental, todos con rasgos del hombre moderno, prueban esa tesis: el hombre-mujer de Tepexpan (México), el cráneo de Punín (Ecuador), los de Fontezuela y Arrecife (Argentina) y los de Lagoa Santa (Brasil).
Para Paul Rivet (1876-1958), antropólogo y etnólogo francés, las sucesivas inmigraciones asiáticas por Behring constituyen el aporte primitivo más antiguo y más importante al poblamiento de América, pero no son el único origen del hombre de estas tierras.
A diferencia de la teoría del origen único de Ales Hrdlicka (1869-1943), geólogo checo nacionalizado estadounidense, el experto galo defendió que en épocas tardías y, de forma secundaria, australianos, polinesios y melanesios u otros intervinieron en ese proceso.
La integración de los melanesios es sugerida por la existencia del gran grupo paleo-americano o de Lagoa Santa (Minas Gerais, Brasil), el quipus andino, similitudes de dialectos, mutilaciones, sangrías, trepanaciones e incrustaciones dentarias.
A esos magníficos navegantes se les atribuye el descubrimiento de la mayoría de las islas del Pacífico, por lo cual no se descarta su llegada a las costas americanas en época tan temprana.
Aunque voces discordantes sugieren continuar las pesquisas sobre el tema antes de concluir, la extraordinaria similitud étnica, cultural, lingüística, de cultivos, costumbres entre los remotos americanos y melanesios-polinesios mueve a considerar con seriedad esa hipótesis.
Las dudas siguen alrededor de la dirección en la cual se produjeron esos contactos, pese a que algunos arriesgaron sus vidas hasta demostrar la posibilidad del cruce del océano Pacífico en balsas o troncos de árboles ahuecados, similares a los creados por esos pueblos.
Tal es el caso de la expedición de la Kon-Tiki, protagonizada en 1947 por etnólogo noruego Thor Heyerdalh desde el Perú hasta el archipiélago de Tuamotú (Polinesia) y la del investigador francés Eric de Bisschop, realizada una década después en sentido inverso hacia Chile.
Algunos especialistas, como el antropólogo portugués Mendes Correia, consideran que los australianos contribuyeron con las tribus más meridionales de Sudamérica, luego de atravesar por la Antártida, el continente helado, en tiempos más favorables.
El suspenso sigue rondando esa aproximación a los posibles orígenes del hombre americano, pero por suerte, las fantásticas teorías de los pioneros de la conquista yacen empolvadas en los archivos desde hace mucho tiempo.
América Latina: vulnerabilidad versus desarrollo

Esta realidad trajo consigo que las fluctuaciones en los precios de esos productos a escala global, en las tasas de interés, y en el volumen y dirección de los capitales, condicionaran la situación interna de los países de la región.
La sujeción a tales vaivenes, además, dejó su impronta en los modelos económicos diseñados desde finales del XIX por lo gobiernos latinoamericanos y la mejor expresión de ello es la estrategia de crecimiento hacia fuera o liberalismo económico.
Aunque el modelo liberal latinoamericano distaba del clásico, rindió beneficios y estimuló una aguda transformación social, lo cual despertó falsas expectativas sobre las ventajas de estrechar vínculos con el SMC.
También favoreció el crecimiento de las exportaciones tradicionales y la expansión de otras líneas productivas de escaso valor destinadas al comercio exterior, principalmente en el sector agrominero.
Tal incremento de las ventas respondió a la coyuntura generada a partir del acelerado proceso de concentración y centralización de la producción y la banca que tenía lugar en Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y otras naciones capitalistas.
Durante la Primera Guerra Mundial, el diseño primario agroexportador estuvo de pláceme, pero al terminar la conflagración, las desbastadas economías europeas comenzaron a recuperarse y no quedó más opción que trasladar la atención hacia el fomento del mercado intramuros.
Los denominados períodos de vacas gordas y vacas flacas en Cuba, ilustran ese tránsito de la bonanza a la recesión, en el cual se acentuó el carácter monoproductor de la agricultura de la Isla en torno al azúcar.
La extensión del sistema ferroviario, la intensificación de la actividad portuaria, el incremento de las exportaciones y el ascenso del presupuesto estatal en estos países fueron afectados por el cese del conflicto allende el Atlántico.
Otro hecho que marcó la sensibilidad de las economías latinoamericanas frente a las fluctuaciones del mercado externo, fue la crisis de 1929 a 1933, cataclismo que removió los cimientos de las principales economías capitalistas.
La depauperación de los niveles de vida de las masas y, por consiguiente, el apogeo del movimiento obrero y comunista se sumó al afianzamiento de las posiciones del fascismo italiano y del nazismo alemán, lo que marcó ese contexto.
¿Qué sucedió mientras en Latinoamérica? Las economías de sus países, agrarias y monocultoras mayoritariamente y dependientes del capital foráneo, sufrieron sobre sí el impacto de la desestabilización estructural del sistema capitalista.
Si el desempleo rebasó el 75 por ciento de la fuerza de trabajo disponible en las naciones más poderosas y se produjo la acumulación excesiva de sobrantes de la producción, peor se registraron esos indicadores en esta región.
Ello trajo consigo el cuestionamiento teórico metodológico del liberalismo, el reacomodo del keynesianismo a las peculiaridades de los países subdesarrollados y la intensificación de la oposición a la dependencia económica en la región.
Al calor de las nuevas tendencias políticas, el liberalismo fue abandonado, se reajustó la doctrina salvadora del capitalismo a la situación de las economías latinoamericanas y apareció el Modelo de Industrialización Sustitutiva de Importaciones (ISI).
La creación de la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL), alternativa más propicia para defender los intereses regionales que el Consejo Económico Social de la OEA (1948), demostró el reconocimiento de Naciones Unidas a esa estrategia.
También la CEPAL justificó la intervención del Estado para ayudar a financiar y proteger las industrias nacionales, por lo cual la reacción del gobierno estadounidense no se hizo esperar.
Harry Truman (1949-1953) articuló una nueva política hacia América Latina, bautizada hacia 1954 por su sucesor, Eisenhower, como Política del Buen Socio.
Esta expresión de las relaciones de Estados Unidos con respecto a Latinoamérica incluiría el denominado Punto Cuarto del discurso inaugural de Truman, que promovió el libre comercio y la inversión privada, banderas contra el ánimo desarrollista en la región.
El modelo ISI prevaleció en América desde los 50 hasta finales de los 70, según algunos estudiosos, y aunque el desarrollo no rebasó los niveles propuestos, motivó que las sociedades latinoamericanas transitaran de rurales a urbanas.
Además, diversificó la estructura productiva e industrial de varios países, sus perfiles exportadores, contribuyó al crecimiento de la clase obrera y a que emergiera cierta clase media, incipiente aún en los años 30’s.
Los detractores del modelo remarcan que, pese a tales beneficios, se mantuvo el peso elevado de productos primarios de bajo nivel de elaboración.
Raúl Prebisch, director general del Instituto Latinoamericano de Planificación Económica y Social de la ONU en Chile y principal teórico del ISI, sostenía que la industrialización interna fomentaría la difusión tecnológica, el empleo y la productividad.
Como consecuencia de todo eso, decía el especialista, se reduciría la vulnerabilidad de la región al sistema económico internacional, partiendo de la convicción de que las políticas económicas internas debían ajustarse para enfrentar la incidencia externa en su crecimiento.
Tales presupuestos sirvieron de base metodológica a la estrategia sustitutiva de importaciones destinada a fortalecer el desarrollo industrial, que promovió la protección de los mercados internos alentando el fomento de las industrias locales.
Hacia finales de los 60, el Modelo ISI comenzó a mostrar síntomas de estrangulamiento, mayormente porque la inaccesibilidad a insumos sólo adquiribles en los países desarrollados terminó por acelerar la dependencia de las economías centrales.
Otra paradoja se reflejó en la urgencia de mercados más amplios para dar salida a los bienes duraderos avanzados producidos y el endeudamiento externo, disimulado en los 70 por las bajas tasas de interés reales y la demanda de exportaciones latinoamericanas.
Confiados en la afluencia de capitales, los gobiernos latinoamericanos alentaron la importación y el movimiento de la deuda externa de largo plazo ascendió de 42,5 mil millones de dólares a 176,4 mil entre 1975 y 1982.
La primera y segunda crisis del petróleo (1973,1979 respectivamente), la crisis del peso mexicano (1994-1995) y la de los tigres asiáticos (1997- 1998), demostraron una vez más la vulnerabilidad permanente de las economías latinoamericanas frente a las variaciones del comercio y las finanzas.
Transcurrida una década, los anuncios de recesión en Estados Unidos desatan los nervios de los empresarios latinoamericanos, porque una vez más el vaivén de la economía del norte incide en la reducción de importaciones, la inestabilidad en las tasas de intercambio, y en la estructuración de estrategias siempre contrarias al desarrollo de las economías sureñas.
Copán: El mayor texto labrado de América
Gran parte del saber maya perdura grabado en el mayor texto labrado de América, los enormes monolitos que conforman la escalera de dos mil 500 jeroglíficos de Copán Ruinas, ubicada a 438 kilómetros al noroeste de Tegucigalpa . Esos inmensos bloques de piedra, cubiertos por esculturas de intrincada trama y una calidad superior a otras encontradas en el continente, fueron avistados hace más de una centuria en la espesa selva del noroeste de Honduras.
Las inscripciones recogidas en el más meridional de los majestuosos restos de esa civilización, que se expandió desde el sudeste mexicano por parte de Centroamérica a partir del 2000 a.n.e., permitió datar esa construcción a mediados del siglo VIII.
Todo parece indicar que la elevada escalera, de la cual apenas se encuentran en su sitio original los 16 primeros peldaños, posibilitaba acceder a la cúspide de la piràmide donde había un templo superior ahora desaparecido.
A su valor escultórico y arqueológico, la escalera jeroglífica de Copán suma el hecho de ser una de las escasas reliquias que escapó de la tradición de sus creadores, probablemente dirigidos por un sujeto llamado Humo Concha, quien procuraba homenajear a sus antepasados.
Cuenta la leyenda que los mayas tenían por costumbre derribar las viejas edificaciones para erigir otras nuevas sobre ellas y eso no ocurrió en el sitio más visitado del ahora Parque Nacional de Copán Ruinas.
Aunque después de intensas búsquedas, en zonas aledañas aparecieron ocho templos construidos sobre las ruinas del precedente, el texto pétreo tiene sus raíces en el suelo.
Y aunque varios de sus mil 250 bloques rodaron ante el empuje del tiempo, lo cincelado en ellos reveló valiosas informaciones sobre los mayas, cuyas raíces perduran también en territorios de lo que conocemos hoy como México, Guatemala, Belice, y El Salvador.
Ese grupo humano logró su despegue socioeconómico y político mucho antes de la era prehispánica, al punto de ser el único de este hemisferio en inventar un verdadero sistema de escritura.
Las muestras labradas de Copán, donde existen vestigios de presencia maya por unos dos mil años, enseñaron además que esos hombres diseñaron un calendario astronómico capaz de predecir eclipses solares y lunares y los movimientos de los planetas Venus y Júpiter.
La historia de la otrora ciudad estado se remonta hasta más allá del año 435, cuando una poderosa familia principesca comenzó a gobernar el lugar.
Estudios contemporáneos de los restos óseos hallados en su jurisdicción permitieron establecer que sus pobladores padecían de desnutrición y enfermedades, quizás porque la fertilidad del valle en algún momento se agotó ante la continua explotación.
Poco se sabe de los primeros reyes que gobernaron Copán y de las relaciones que mantenían con otros asentamientos similares diseminados en la región, pero es posible afirmar que bajo el reinado de Jaguar de Humo (628-695) creció ese núcleo urbano en lo geográfico, militar y económico.
Ahora, un largo paseo flanqueado por árboles posibilita acceder al denominado Parque Arqueológico, visitado por el 6,5 por ciento de los turistas que pasan por Honduras cada año.
A los añejos atractivos de la zona, donde las referencias al décimo tercer gobernante, llamado 18-Conejo, considerado como el Rey de las Artes, suelen ser recurrentes, se añade la posibilidad de degustar el Atol Chucó, comida típica hondureña, o el legendario mezcal o pulque xtabentún, bebida alcohólica de origen maya.
Pero dicen los lugareños que más vale no excederse en el consumo, sobre todo si se pretende ascender al más espectacular monumento de Copán, cuyos peldaños cuentan la historia de la ciudad como ningún otro.
La escalinata se organiza en un solo tramo de 90 peldaños y 10 metros de anchura, contando los muretes de contención laterales, por los cuales resulta poco cualquier cuidado al avanzar.
Goces en el periodismo: Oscar Arias Del Nobel a la Militarización
Buscando información en la red en estos días encontré este comentario, Oscar Arias: Del Nobel a la Militarización. Este fue publicado el 3 de octubre del 2006 por el diario Granma y a raíz de ello comenzó una campaña mediática que redundó en declaraciones altisonantes por parte de las principales figuras del gobierno costarricense. Quiero compartirlo con ustedes y también, algunos de los comentarios que encontré alrededor de él. Lo triste es que lo señalado hace dos años conserva plena vigencia.
Oscar Arias: Del Nobel a la militarización
ISABEL SOTO (Diario Granma, La Habana, 3 de octubre de 2006)
Desde su retorno al poder, tras casi dos décadas viviendo de la gloria de haber sido nombrado Premio Nobel de la Paz (1987), Oscar Arias procura gobernar hoy apelando a la fuerza en Costa Rica.
Contrario a la tradición en la otrora Suiza de Centroamérica, el mandatario impulsa una remilitarización cada vez más descarnada de los cuerpos policiales y despliega a sus efectivos siempre que se le antoja para tratar de acallar a los opuestos a su mandato.
El rechazo generalizado a su retorno y el empeño de promover la legitimación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, fueron obstáculos que tuvo que sortear Arias desde que articulaba la campaña con vistas a los comicios que redundaron en su victoria.
Mas, la millonaria suma invertida con tal de regresar a la presidencia poco garantizó la pasividad de organizaciones sociales, sindicalistas, estudiantes universitarios, académicos y otros.
El propio día de su investidura, Arias tuvo que poner en funciones a un amplio dispositivo policial-militar para contener a los cientos de manifestantes que, por primera vez en la historia de esta nación, se pronunciaron contra el ascenso de un gobernante electo.
A partir de entonces, miles de policías antimotines, de la caballeriza, la canina, de la Unidad de Intervención Policial y de la Dirección de Inteligencia y Seguridad fueron movilizados varias veces en Costa Rica.
Ni los recintos eclesiásticos se salvaron de esa política coercitiva: en la norteña ciudad de San Carlos varios cientos de policías rodearon la Catedral, limitaron el acceso a esta y catearon a los asistentes a una misa en la que coincidirían con el mandatario.
Tanta fue la afrenta, que hasta el obispo Sancasimiro condicionó la realización del oficio religioso al levantamiento de los retenes y el cese del hostigamiento a los feligreses.
La militarización de esa nación de Centroamérica va cada vez más lejos y prueba de esto fue el despliegue de los agentes policiales en el ámbito del Día de la Independencia en Cartago, antigua capital tica.
Estudiantes golpeados, retenes en las vías de acceso, buses detenidos y arrestos se reportaron en la fecha, mientras los medios de comunicación masiva apenas hacían alusión a los desfiles y jolgorios preparados con motivo de la efeméride.
Igual que en anteriores y sucesivas conmemoraciones patrias, el representante de la burguesía agroindustrial exportadora costarricense no vaciló en recurrir a la represión, consciente de la repulsa contra su modo de administrar la nación.
Los acontecimientos del 16 de agosto, cuando Arias se hizo rodear de un aparatoso operativo de seguridad para poder concretar el Consejo de Gobierno previsto para realizarse en el Parque Nacional, así lo prueban.
Pero en esa ocasión tampoco logró acallar a sus opositores, porque estos lograron burlar los controles y se presentaron ante los funcionarios reunidos al pie del monumento que conmemora la guerra contra los filibusteros norteamericanos.
Los manifestantes patentizaron entonces su rechazo a la ironía que representaba esa cita, destinada a potenciar la aceptación de las condiciones impuestas por Estados Unidos en virtud del TLC, frente a la estatua erigida en homenaje a los negados a la injerencia norteña.
El desparpajo del Premio Nobel colmó la copa de los Frentes Comunitarios de Lucha contra ese tratado bilateral con Washington, quienes denunciaron la actitud hipócrita del presidente.
Mientras el panorama costarricense se ensombrece y los residentes en ese país sienten nostalgia por la paz vivida en otras épocas, Arias continúa emitiendo discursos pacifistas hacia el exterior para captar el favor de la opinión pública.
Pero las noticias sobre los reiterados estados de sitio implantados en estos meses rebasan las fronteras de Costa Rica: sobre todo el último de estos, registrado en la caribeña provincia de Puerto Limón, demostró el cambio progresivo en el país "sin ejército" desde 1948.
Fuerzas policiales y militares tomaron las instalaciones portuarias de la zona, coaccionaron a obreros y civiles y araron el camino a los investigadores policiales en detrimento de los obreros negados a aceptar la privatización de los muelles promovida por Arias.
Archivos fotográficos y documentales de las autoridades son desempolvados con mayor frecuencia y eso explica la realización de más de un juicio político en estos tiempos.
Tal práctica también puede incrementarse de continuar la estrategia represiva en boga, violatoria de la libertad sindical, los derechos ciudadanos y hasta de la democracia representativa, de la cual el cuestionado Premio Nobel de la Paz siempre se presentó como adalid. (PL)
¿Te acordás, Jámes, cuando tuvimos la conversación acerca del Señor Comendador y su Consenso de Costarrica?
Que yo dije que apoyaba que el Señor Comendador hubiera dicho lo del libre comercio en la onU porque estaba siendo congruente su discurso con sus acciones. Es decir, que era lo único realmente honesto de toda esa hablada. Y el tal consenso no me parecía (no recuerdo la palabra)... que me parecía pura mierda (estaba tratando evitar una palabra folclórica).
Bueno, ¿ahora entendés lo que estaba tratando de decir? Y que mi animadversión hacia ese ese señor no está tan infundada.
Claro que me acuerdo. Lo que pasa es que creo que estamos hablando del mismo tema de dos cosas distintas.
Mi opinion es que de lo que dijo el orejón en la ONU (las tres propuestas planteadas en el post "Costa Rica en Asamblea General de las Naciones Unidas") me parecen buenas la primera (aportar dinero a paises que inviertan en educacion, salud y vivienda y cada vez menos en armas y soldados) y la tercera (reforzar la gobernabilidad globlal y reformar insituciones), esas dos propuestas me parecen muy respetables, indiferentemente si el "presidente de corn flakes" cree en eso o no, el punto es que son buenas propuestas. De hecho la tercera propuesta de CR también fue planteada por Hugo Chávez en su discurso, en fin es una buena idea.
La otra propuesta de CR es la de abrir el comercio, eso no lo apoyo (hagase o no) no lo apoyo, no hay porque.
Mi evaluación del discurso de Arias no fue con respecto a su honestidad. De eso no tengo duda, desde que fue candidato a precidencia es un hipócrita!.
El problema, bwoycillo, es que sin acciones que respalden tal posición, el discurso de Don Orejas del Azúcar y Etanol, Señor Comendador de la Encomienda de Costarrica queda solamente como una de tantas bonitas proposiciones que no van a ir más que al archivero de la tal institución.
¿Con qué cara se va a ir a promover el tal consenso? Esta crítica salió en Cuba, presidencia de los NOAL, uno de los grupos que agrupan a países de los que deberían estar más interesados en apoyarla. y no creo q lo hagan.
Sí la propuesta es muy buena, pero tan vacía y tan imposible de realizar como los cacareados Objetivos del Milenio (otra muestra más de la inoperancia de la ONU, pero al menos queda la esperanza en lo bonito que pueden llegar a pensar algunos líderes internacionales). Por tanto, y siendo asquerosamente funcionalistas, no sirve de nada, simplemente.
Me parece muy interesante el punto de vista de esta periodista, y ahora que ella menciona la busqueda de la militarizacion del pais otra vez, no se si han oido una noticia reciente sobre la implantacion de una fabrica de armas en costa rica si se aprueba el TLC. A mi me parece que el Presidente se anda jactando de un pais de paz y sin ejercito pero pienso que el tener un a fabrica de armas seria lo mas contradictorio posible para esta publicidad que hace nuestro presidente. Segun lo poco que he escuchado y me asusta no hay ninguna ley del gobierno ni en el TLC que impide que esta fabrica se implante en el pais. Ahi les dejo la interrigante !
Varo estamos de acuerdo, con una eventual aprovación del TLC no habría nada que irrumpa al comercio, ni siquiera la moral. Se instauraría la doble moral en costa rica. Es preocupante.
gracias a todos por los comentarios alrededor de mi artículo. me hacen confiar mucho más en que lo que hago, vale la pena.
Isabel, aqui en el blog no están escritos todos los comentarios que yo he escuchado a rededor de este trabajo suyo, en general muchos cosatarricenses sentimos que lo que ud. dice es cierto completamente.
Ojalá que siga informando más de lo que pasa, pues en Costa Rica los medio de comunicación de más audiencia desinforman al pueblo y gracias a notas internacionales como la suya el pueblo se informa porque se da cuenta de que algo esta pasando. Gracias, gracias!!!
Goces en el periodismo: Oscar Arias Puertas abiertas a las armas

Los intentos de desacreditar mi trabajo Oscar Arias: Del Nobel a la militarización, por parte del propio presidente tico y de algunos de los funcionarios de su administración, impulsaron este otro comentario más preciso acerca de las acciones del innobel a espaldas de su pueblo para favorecer a las transnacionales armamentistas. Lo comparto con mis lectores y les adelanto que pronto tendrán noticias acerca de este tema. El otrora paraíso centroamericano dejó de serlo y parece que de manera irreversible. A la izquierda, una imagen tomada por mí en la ciudad de Cartago, meses antes de publicar estas experiencias.
Oscar Arias: puertas abiertas a las armas
Isabel Soto Mayedo (Agencia Prensa Latina, La Habana, 4 de octubre de 2006)
Redacción Central, 4 oct (PL) Costa Rica se aferra hoy a su fama de paraíso centroamericano, más la contradicción aflora entre los discursos del presidente Oscar Arias y las denuncias de múltiples sectores sobre la militarización creciente en ese país.
Desde mayo de 2006 a la fecha, más de un reclamo de políticos, diputados, organizaciones sindicales y civiles de esa nación puso al descubierto la sutil política coercitiva del mandatario y su tendencia a violar los derechos ciudadanos.
El colmo para algunos fue que Arias, reconocido internacionalmente por sus pronunciamientos pacifistas, avalara que las transnacionales del armamento lleguen a Costa Rica a instalar sus fábricas mediante un decreto ejecutivo, publicado en la Gaceta No. 161 del 23 de agosto de 2006.
Este documento oficial, poco difundido por los medios de comunicación ticos, legitimó “la fabricación de armas de fuego. Armas portátiles. Escopetas y pistolas de aire y gas comprimido. Fabricación de explosivos y municiones. Fabricación de armas portátiles y accesorios, artillería pesada y ligera”.
El “Reglamento General para el Ordenamiento de permisos y Funcionamiento por parte del Ministerio de Salud” aprobó además la producción en este territorio de aeronaves y naves espaciales “para el transporte de mercaderías y pasajeros, para defensa militar, deporte y otros fines”.
Incluso, el Grupo 233, Clasificación 2330 de ese decreto permite extraer metal de uranio a partir de la peoblenda y otros minerales que lo contienen y elaborar “aleaciones, dispersiones y mezclas de uranio natural y sus compuestos y la fabricación de otros elementos, isótopos y compuestos radioactivos”.
Más, paradojas de la política: luego de firmar tan explosivo decreto, Arias destruyó armamento como supuesta prueba de su vocación pacifista durante la celebración de sus 100 días de gobierno, en el Parque Nacional de San José.
Impudor al hombro, el jefe de Estado viajó después a la sede neoyorquina de la Organización de las Naciones Unidas y arremetió contra “el gasto militar, la carrera armamentista y el comercio de armas como ofensivos a la condición humana”.
Pero mientras esa falsa imagen recorría el mundo, en Costa Rica se sucedían los intentos por ocultar la existencia del Decreto Ejecutivo no. 33240-S, a pesar de lo cual trascendió.
Según Informático.com, la alusión a la producción de armas en este documento emergió después que el diputado Oscar Nuñez, del gobernante Partido de Liberación Nacional, “saliera a la prensa para ratificar la existencia del decreto en cuestión”.
Aunque el ex secretario general de esa fracción procuraba justificar el presumible “error” del presidente al avalar la fabricación de todo tipo de artefactos de muerte, los opositores a su gestión se encargaban de demostrar que esta maniobra sólo abría las puertas a otros intereses.
Tal decisión presidencial sirve de antesala a la aplicación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos (TLC), porque responde a la exigencia de Washington de reformar la legislación local de acuerdo con lo pactado, opinaron investigadores y políticos costarricenses.
En efecto, el texto publicado en la Gaceta No. 161 del 23 de agosto de 2006 posibilitará que transnacionales como la Raytheon Company, fabricante de las bombas Patriot y Tomahawk, puedan instalarse en ese territorio centroamericano para multiplicar sus capitales.
Oscar López, diputado por el Partido Accesibilidad Sin Exclusión, denunció públicamente que ese consorcio estadounidense logró inscribirse en el registro de propiedad tico, comprar cinco hectáreas en Paquera, región de Puntarenas, y está en vías de legitimar su marca.
En una misiva divulgada por Tribuna Democrática, el congresista costarricense aseguró que la transnacional proyectaba instalar un centro en esa zona para producir sistemas electro-ópticos, infrarrojos, software y otras tecnologías “al servicio de los intereses militares de sus contratistas”.
“Con la aprobación del TLC con Estados Unidos Centroamérica y República Dominicana la instalación de dicha compañía en Costa Rica será posible…lo que representa una gravísima contradicción a nuestra institucionalidad democrática”, señaló López.
Para diciembre del año en curso, está prevista la votación en el legislativo sobre ese tratado bilateral con Washington, cuya concreción permitirá la importación de armas y otros materiales bélicos, según el Anexo 3-3.
El estudio de ese documento, de más de dos mil 500 páginas, revela que la lista al anexo en cuestión contempla, en el folio 1050 del expediente 16.047, “Tanques y demás vehículos automóviles blindados de guerra, incluso con su armamento, sus partes”, entre otras posibles mercancías.
Goces en el periodismo: Costa Rica: la metamorfosis

Costa Rica-2006: la metamorfosis
(Agencia Prensa Latina, La Habana, 22 de diciembre de 2006)
Redacción Central (PL).- La presencia constante de efectivos policiales, decretos favorables a la producción de armas, considerables protestas populares y múltiples afanes por concretar la privatización de los monopolios estatales, atrajeron la atención hacia Costa Rica durante 2006.
Contrario a lo acostumbrado, la situación en el otrora paraíso centroamericano alentó la polémica entre medios de comunicación, analistas y políticos por efecto de la estrategia seguida por el mandatario Oscar Arias desde su campaña electoral.
Por primera vez en la historia de ese país, para algunos poseedor de la “más consolidada e impecable democracia de Latinoamérica”, el anuncio de los resultados de los comicios presidenciales tuvo que ser aplazado por un mes debido a fraudes y otras anomalías.
Desde antes, el rechazo a los turbios manejos de Arias con tal de postularse como candidato único por el Partido de Liberación Nacional y reelegirse presidente, redundó en una polémica renuncia de varios dirigentes tradicionales de esa fracción.
La mayoría de los que abandonaron esa fuerza culparon al politólogo herediano de fraude en los sufragios distritales y generales, al punto de obligar al Tribunal Supremo Electoral a atrasar la presentación del veredicto final de la contienda.
Millonarias sumas sustentaron una campaña marcada por la insistencia del cuestionado Premio Nobel de la Paz (1987) en que, de ser beneficiado por el voto popular, impulsaría el desarrollo de esa nación hasta convertirla en la más avanzada del subcontinente.
Esto, a partir de la concreción del Tratado de Libre Comercio Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (TLC) y del establecimiento de una “dictadura democrática”, según sus palabras.
Pero, cosa insólita en la Costa Rica contemporánea, las irregularidades constatadas en vísperas y durante las elecciones de febrero apenas sirvieron de preludio a lo que sobrevino a raíz de la segunda investidura del ex mandatario (1986-1990).
Lo acontecido desde el 8 de mayo de 2006 sugiere que Arias pasará a la historia como el político que más mancilló, al menos desde 1948, la tradición democrática de ese país, según coinciden personalidades de ese país, incluido el extitular de Cultura Arnaldo Mora.
A éste le cabe el mérito además de ser el primer gobernante costarricense elegido en las urnas que enfrentó una considerable protesta popular mientras se oficializaba su retorno a la silla presidencial.
En esa jornada, cientos de personas condenaron la reelección de Arias y su posición a favor del desigual acuerdo firmado con el mandatario estadounidense George W. Bush, al mismo tiempo que lidiaron en las calles con el fuerte dispositivo policial-militar desplegado.
Quien habla de desarme y desmilitarización en foros internacionales también se acostumbró desde entonces a aparecer en público rodeado de cientos de agentes policiales en el único país sin ejército del hemisferio.
Esta práctica, inusual y poco apreciada en ese territorio, se sumó al progresivo reforzamiento de las fuerzas represivas, a la abierta estigmatización de los movimientos de protesta social y a la aplicación de métodos de dominación al estilo de la “guerra fría.
Con tal de contrarrestar las pacíficas jornadas antiTLC y otras acciones populares, el gobierno esgrimió la coacción como instrumento político y avaló el cierre de esenciales espacios de debate, también por primera vez en la trayectoria de Costa Rica.
Sorprendente resultó para algunos constatar que en la otrora Suiza de Centroamérica se sucedieron en este año además retenes en las vías, estados de sitio, arrestos, juicios políticos, estudiantes golpeados y reprimendas a los sindicatos.
Casi al unísono, fue llamativo que el mediador de los procesos de paz en la región y crítico de los “liberales extremistas” hace dos décadas, refrendara la producción y comercialización de armas y se ensañara contra la intervención estatal en la economía.
Aunque Arias antes fustigó a los críticos del “Milagro Costarricense”, obtenido con la participación del Estado a través de los Monopolios Públicos de Beneficio Social en las Telecomunicaciones, Seguro, Educación y otros, en 2006 actuó en correspondencia con ellos.
En sus empeños desreguladores, éste contó con el sutil apoyo de los medios de comunicación locales y extranjeros, los cuales insistieron en las deficiencias en la gestión de la Caja del Seguro Social (CCSS), el Instituto de Electricidad (ICE) y el de Seguros (INS).
Estos se reiteraron sacando a la luz todo cuanto podía acrecentar el desprestigio de esas instituciones que, desde mediados del siglo anterior, garantizaron la atención a problemas fundamentales de la mayoría de la población tica.
No obstante, tuvieron que reconocer que la evasión de cuotas de los patronos privados y las deudas del Estado son las principales causas de la crisis enfrentada por estas dependencias: sólo a la CCSS el gobierno le adeuda casi 695 millones de dólares.
Por esta razón, resulta comprensible la imposibilidad de destinar recursos a la adquisición de tecnologías de punta, la capacitación de los especialistas y la renovación de la infraestructura médica.
La campaña contra las instituciones que conforman el sistema de seguridad social y la criminalización de las organizaciones sociales ocupó tanto a los medios en este año, que poco espacio dedicaron a la confusa vinculación de algunas autoridades con narcotraficantes.
Pese a ese silencio, trascendió que Arias fue citado por la parlamentaria Comisión Permanente Especial de Narcotráfico por segunda vez: en esta ocasión, para explicar por qué expresó que el Casas-Nayor era un "evidente caso de lavado de dinero".
Los pronunciamientos del mandatario aparecieron en diarios de ese país el 12 de octubre, tras conocerse que Kevin Casas, segundo vicepresidente, contactó con el narcotraficante de origen cubano Julio o George Nayor, durante la fiesta de cumpleaños de su hermano Ciro.
Diputados costarricenses concordaron en que las declaraciones de Arias hacían suponer que este gozaba de “información privilegiada” que debía conocer la población tica.
Pero políticos, diputados y sindicalistas convinieron en que el colmo del adalid de las causas nobles fue autorizar la entrada de las transnacionales armamentistas en Costa Rica mediante un decreto publicado en la Gaceta No.161 del 23 de agosto de 2006.
También resulta curioso el silencio de los medios de comunicación costarricenses en torno a tal documento, que legitimó la fabricación de escopetas, armas de fuego, portátiles, de aire y gas comprimido, explosivos y municiones, artillería pesada y ligera.
El Reglamento General para el Ordenamiento de permisos y Funcionamiento por parte del Ministerio de Salud aprobó además la producción de aeronaves y naves espaciales "para el transporte de mercaderías y pasajeros, para defensa militar, deporte y otros fines".
Incluso, el Grupo 233, Clasificación 2330 de ese Decreto Ejecutivo no. 33240-S permite extraer metal de uranio y elaborar "aleaciones, dispersiones y mezclas de uranio natural y sus compuestos y la fabricación de otros elementos, isótopos y compuestos radioactivos".
Después de firmar tan explosivo documento, la ambigüedad en el actuar de Arias se evidenció cuando destruyó armas en los festejos por sus primeros 100 días de gobierno y en su intervención ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas.
En ese contexto afloró a su vez que la Raytheon Company, fabricante de las bombas "Patriot" y de los misiles cruceros "Tomahawk", poseía varias hectáreas en Costa Rica y proyectaba producir desde este país diversas tecnologías al servicio de los intereses militares norteños.
El panorama tico estuvo marcado en 2006 a su vez por el descarnado descrédito de algunos periódicos locales como La Nación, tildado de “fiel gendarme ideológico y policía mental al servicio de la oligarquía”.
Reconocidos dirigentes sindicales y otras personalidades costarricenses desenmascararon la tendencia de ese diario a apelar a las viejas fórmulas del anticomunismo visceral y del complot comunista internacional para acallar a los detractores del TLC.
Este medio, quizás como ningún otro, estuvo al frente de todas las campañas articuladas desde la Casa Presidencial y contribuyó con los directivos de ésta a concretar el cerco informativo programado contra la Primera Gran Jornada de Lucha contra ese acuerdo.
Tal maniobra consistió en intimidar a la población durante los días previos a las movilizaciones, celebrada el 23 y 24 de octubre, y en forzar a los trabajadores de la prensa a violar la ética periodística.
En vísperas de la protesta, que contó con la asistencia de miles de personas, los ministros de la Presidencia y de Seguridad Pública, Rodrigo Arias y Fernando Berrocal, de forma respectiva, se reunieron con directivos de los principales medios de comunicación ticos.
Los funcionarios declararon entonces que perseguían “coordinar y unificar la línea informativa” sobre estas jornadas y alegaron los supuestos “propósitos violentos y subversivos de sus organizadores”, según el diputado del Frente Amplio, José Merino.
Al comprobar que la coacción no surtió efecto, porque este movimiento adquirió carácter nacional, los funcionarios trataron de minimizar la participación ciudadana y de dar publicidad a escasos incidentes de provocación ocurridos en ese ámbito.
En opinión de participantes y organizadores de la marcha contra el TLC, tales acciones fueron provocadas por personas infiltradas por las autoridades con el objetivo de desacreditar al movimiento y restarle influencia en el resto de la población.
El “equilibro de la información”, una de las conductas éticas elementales de la prensa responsable, está siendo afectado en Costa Rica por efecto de las manipulaciones del gobierno, dirigidas a desinformar a la población, coincidieron varios congresistas.
Mas, tales acciones no lograron su propósito fundamental: la lucha antiTLC cada vez suma más agricultores, docentes, intelectuales, estudiantes, sindicalistas, empleados públicos, ecologistas y miembros de otras agrupaciones ciudadanas en ese país.
La reconstrucción de lo ocurrido en Costa Rica en los últimos 12 meses obliga a recordar además la fuerte polémica acerca de ese convenio bilateral, que será evaluado por el plenario del poder legislativo en los primeros meses del venidero año.
Largo fue el camino recorrido hasta decidir el futuro de ese tratado, cuyas 25 mil páginas estuvieron en manos de los legisladores costarricenses, en formato impreso o digital, desde octubre de 2005.
Desde esa fecha, se registraron comparecencias televisivas de detractores y defensores del acuerdo, debates académicos, spots publicitarios alentando su aceptación, análisis en una “comisión de notables” y varias protestas contrarias a esa concesión.
En sintonía, cobraron fuerza las maniobras de los interesados en validarlo, con tal de cerrar los espacios de debate a quienes pretendían alentar su desestimación en el ente parlamentario.
Ese documento, plagado de regulaciones a favor de las transnacionales extranjeras, fue objeto de análisis en distintos ámbitos y esto alentó una amplia producción bibliográfica, documental y de denuncia en ese y otros territorios del área implicados.
En todos los casos, se evidenció la disparidad de criterios alrededor de las proposiciones contenidas en ese documento, presentado por el gobierno estadounidense y ratificado por los legislativos de El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Honduras y República Dominicana.
La transformación de la situación sociopolítica en Costa Rica, país sujeto a una conflictividad en ascenso y al resquebrajamiento de su institucionalidad, constituye apenas una muestra de los efectos precoces del TLC, signado por el dogma neoliberal.
El declive en el nivel de vida de la población, el aumento de la pobreza y la ascendente ola criminal prevalecientes también se derivaron del apego a esa doctrina, por la cual está enrumbado el destino de esa nación hace más de dos décadas.
Casi al cierre de 2006 también trascendió que los desempleados en suelo costarricense suman más de 20 mil y que esta cifra es susceptible de aumentar si se comparan los datos registrados en el último lustro.
Entre 2000 y 2005, ascendió el número de personas desocupadas de 71 mil 935 a 126 mil 165 en esa nación centroamericana, según estadísticas oficiales.
El XII Informe Estado Nación, presentado en noviembre, reflejó a su vez la progresiva caída de los ingresos de los ocupados en los últimos tres años, la disminución de los egresos estatales para temas sociales y la postergación de decisiones en perjuicio de los pobres.
La reducción de las erosiones estatales afectó los gastos en salud y vivienda, lo que se evidenció en el caso del Fondo de Desarrollo de Asignaciones Familiares: por primera vez en su historia, esa entidad no recibió dinero para atender a los hogares más pobres.
A esto se añade que en apenas un año el Colón, la moneda local, se devaluó más de una vez frente al dólar y los precios de los productos de primera necesidad continuaron incrementándose desde el anterior.
De acuerdo con la Encuesta de Ingresos y Gastos de 2005, citada por esa fuente, Costa Rica en el último decenio transitó de los niveles de desigualdad cercanos a los países europeos a tasas semejantes a las de otras naciones latinoamericanas, consideradas las más desiguales del mundo.
Esta tendencia de largo plazo pudo percibirse en otras mediciones realizadas en vísperas de la elaboración de ese informe: el deterioro general de las entradas está alcanzando a los sectores profesionales medios y se aproxima a las de los sectores más bajos.
En la última década, la tasa promedio de crecimiento anual de los ingresos de ese sector experimentó una caída de casi el uno por ciento por año, mientras que la de los ricos tuvo un incremento del cuatro por ciento.
Tales factores alentaron el descontento y una ascendente ola criminal, que sumerge a muchos en la nostalgia por un pasado de paz.
Sólo en los primeros ocho meses, fueron reportados en ese territorio cuatro mil 500 atracos, cuyos autores portaban armas de fuego en su mayoría, admitió el Organismo de Investigación Judicial.
También en esta etapa ocurrieron dos mil 517 robos de vehículos, a razón de 14 por día, y alrededor de dos mil 883 casas fueron saqueadas en la capital sanjosefina, presentada como modelo de tranquilidad ciudadana desde los convulsos años ´80.
Esta populosa ciudad, en especial sus localidades Desamparados, Goicoeche y Montes de Oca, registraron el mayor índice de hechos violentos en todo el país, con tres mil 327 asaltos hasta el 30 de agosto.
Mientras las autoridades se desatienden de ese desequilibrio, emisoras radiales, televisivas y publicaciones periódicas impulsan la campaña contra los extranjeros y sobre todo, contra los nicaragüenses.
Pero los espe