Se muestran los artículos pertenecientes a Junio de 2008.
Resumen
- 04/06/2008 16:29 - De tal emisario, tal plan: Negroponte y la Iniciativa de Mérida
- 04/06/2008 16:43 - Augurios en los libros del Chilam Balam
- 08/06/2008 15:49 - El feminicidio y su expansión en Latinoamérica
- 11/06/2008 15:00 - Río Plátano: el Amazonas hondureño
- 11/06/2008 15:06 - El Salvador: El Lago de Coatepeque
- 13/06/2008 08:27 - Cadena de peligros sobre infantes agricultores latinoamericanos
- 21/06/2008 12:23 - Los agroquímicos y la desidia de las multinacionales en Centroamérica
- 27/06/2008 20:02 - ¿Divide et impera con signo religioso?
- 27/06/2008 21:12 - El arte de hacerse creíble
- 28/06/2008 10:49 - De la Mar Océana al Mar de los Caribes
- 30/06/2008 08:26 - Infancias perdidas por embarazos tempranos en El Salvador
De tal emisario, tal plan: Negroponte y la Iniciativa de Mérida
Estados Unidos retoma hoy el narcotráfico y el crimen organizado como pretexto para intervenir en Centroamérica y el emisario de un nuevo plan, John Negroponte, recuerda lo que tales manejos pueden representar para la región.
Durante una gira por Honduras, El Salvador y Guatemala, del 3 al 6 de junio, el subsecretario de Estado procurará captar a entes gubernamentales y privados del área para la nueva cruzada, camuflada bajo la Iniciativa de Mérida.
La propuesta impulsada en esta ocasión por el ex embajador en Honduras (1981-1985), puede contribuir a reforzar los organismos de seguridad en la zona y recuerda la estrategia aplicada por Washington en los años 1980 como parte de su Doctrina de la Seguridad Nacional.
El proyecto, supuestamente destinado a combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado en México y Centroamérica, está avalado por el Senado estadounidense desde el 22 de mayo e implicará la aportación de 450 millones de dólares a estos territorios.
En virtud del programa, señaló el diario hondureño El Heraldo, tales fondos deberán destinarse a maximizar la eficacia de la lucha contra las organizaciones criminales, el trasiego de narcóticos, de personas, armas, divisas y las actividades financieras ilícitas.
Analistas consideran que la iniciativa está ligada al Plan Puebla Panamá que, con capitales del Banco Interamericano de Desarrollo, busca crear una infraestructura vial, eléctrica, de canales y hasta poliductos para transportar gas natural y petróleo por el área.
Pero como en esa propuesta las comunidades locales y los indígenas seguirán excluidos de los posibles beneficios concuerdan la Organización Fraternal Negra Hondureña (OFNH) y la Convergencia de Movimientos de los Pueblos de las Américas.
Negroponte llegó a esta capital, segunda escala en su gira, luego de asistir a la trigésimo octava Asamblea General de la Organización de Estados Americanos, en Medellín, Colombia, donde defendió la Iniciativa de Mérida y los Tratados de Libre Comercio con su país.
Los argumentos empleados por el funcionario recordaron a estudiosos de las relaciones Estados Unidos-América Latina los enarbolados por orientación del gobierno del ex presidente Ronald Reagan en la terrible década de los 80 del siglo pasado.
Según Negroponte, ambas alternativas proporcionarán seguridad y oportunidades económicas a la ciudadanía y ninguna nación del hemisferio será libre del crimen organizado, de las pandillas y del narcotráfico, hasta que no se asegure bajo tales recetas.
Más, lejos de aceptar acríticamente esas consideraciones, los pueblos asocian al diplomático de carrera con una década de terror en Latinoamérica: Negroponte, no tiene currículo, sino un prontuario criminal, afirmó el canciller venezolano, Nicolás Maduro.
En correspondencia, la OFNH señaló que para muchas personas, éste sigue siendo el ideólogo del Batallón 316, culpable de centenares crímenes, desapariciones, y torturas en suelos centroamericanos.
Resultado de la gestión diplomática de Negroponte fue la creación de la base aérea El Aguacate, suerte de academia y centro de detención de luchadores sociales de la región, donde los contras nicaragüenses recibieron entrenamiento en técnicas para provocar la muerte.
Excavaciones realizadas en los terrenos de la base en 1981 redundaron en la exhumación de 185 cadáveres de personas torturadas, asesinadas y enterradas en el lugar, según el Comité de Familiares Detenidos Desaparecidos en Honduras.
En el prontuario del emisario de la Iniciativa de Mérida, quien perteneció a la Agencia Central de Inteligencia y participó directamente en operaciones militares en la guerra de Viet Nam, aparece también el trasiego de armas y fondos en Centroamérica.
Por ello, su visita es un mal augurio para estos países, que de la noche a la mañana pudieran retornar al período de los conflictos internos atizados desde Estados Unidos, expresaron los integrantes de la OFNH en un comunicado.
Con tal aval y los anuncios de promover la discusión de asuntos bilaterales y regionales durante su nuevo paso por el área, Negroponte sólo logró despertar el repudio general y poner en alerta a los pueblos.
Organizaciones populares centroamericanas están en pie de lucha ante el retorno del “ángel de la muerte” y desde este martes se suceden las vigilias frente a las sedes diplomáticas norteñas, las marchas de protesta y los mensajes de rechazo.
Augurios en los libros del Chilam Balam

La rabia acumulada por la destrucción de sus comunidades y el empeño en infundir vida a la mitología y tradiciones mayas inspiraron los apocalípticos libros del Chilam Balam.
Concebidos tres siglos después de iniciada la conquista y colonización de América”, éstos vaticinan el posible desmoronamiento de la bóveda celeste, el hundimiento de la tierra, la destrucción y renacimiento de los nueve niveles del inframundo, los 13 cielos, y el robo de la Gran Serpiente.
De modo similar al Popol Vuh o Libro del Consejo de los mayas quichés, estas obras narran un mito originario donde los dioses de ese mundo oculto mantienen cautivo al universo y relacionan los anuncios de sus deidades sobre el dolor que causarían hombres extraños.
“Venido de la boca de Dios es y lo manifiestan cinco sacerdotes. Sacerdotes Adoradores, llegados a la presencia de Dios. Ellos profetizaron la carga de la amargura para cuando venga a entrar el cristianismo”, recordaban tres siglos después.
Los autores de estos textos aseguraban que el Profeta y Evangelista Balam auguró además que junto a esa creencia se expandirían por esta parte del mundo “vómitos de sangre, pestes, sequías, años de langosta, viruelas, la carga de la miseria, el pleito del diablo”.
Las referencias a quienes se “beben a los hermanos esclavos de la tierra” reflejan el velado rechazo a esos seres de barba que cambiaron por la fuerza del arcabuz el rumbo de estas comunidades.
“Falsos son sus Reyes, tiranos en sus tronos, avarientos de sus flores...No hay verdad en las palabras de los extranjeros. Los hijos de las grandes casas desiertas, los hijos de los grandes hombres de las casas despobladas, dirán que es cierto que vinieron ellos aquí”.
En lo fundamental, los libros del Chilam Balam rescatan tradiciones religiosas y mitológicas de los mayas, razón por la cual destaca entre ellos la "cuenta de los katunes", relatoría de sucesos históricos de notable repercusión.
Estos hechos fueron analizados conforme a la lógica del concepto del tiempo cíclico elaborado por los sabios de esa civilización.
Varios investigadores coinciden en que el chilam balam o sacerdote-jaguar pudo haber existido y que la titulación de los manuscritos derivó del respeto que logró granjearse entre sus contemporáneos por su honor y grandeza.
Otros afirman que el nombramiento de estos textos responde al reconocimiento a un supuesto adivino de cosas ocultas al resto de sus paisanos o a varios de ellos.
Lo cierto es que, tal como llegaron a nuestro tiempo, contienen una incalculable información sobre la sociedad en el Yucatán colonial, permeada del ámbito en que fueron concebidos y de los aportes de la cultura española.
Tal era el respeto de estas mujeres y hombres a lo narrado en esos textos, que un determinado libro de este grupo, propiedad de una comunidad o estrato social, era resguardado por el jefe, sabio o sacerdote.
Para garantizar su rápida identificación, al título original se le añadía el patronímico con el que se conocía a esa población, lo cual explica la existencia del Chilam Balam de Chumayel y de los de Maní, Tizimín, Laua, Ixil y Tusik, entre otros que sobrevivieron al desgaste del tiempo y al descuido de los seres humanos.
Hecho lamentable, si se considera que estas fuentes facilitan una mejor comprensión del México colonial, en el que la Iglesia Católica trató de imponer la fe a partir de una cuestionada obra evangelizadora y de una amplia labor educacional, como en el resto del subcontinente.
Con el ánimo de propagar el cristianismo para “salvar a las almas” diseminadas por estas tierras de los “terribles fuegos del infierno”, miembros de las distintas órdenes religiosas enseñaron el castellano y hasta el latín a varios nativos.
Resultado de esas enseñanzas, a los idiomas indígenas se les adaptó el alfabeto llegado a través del Atlántico y se le añadieron signos representativos de los sonidos que les eran ajenos.
La nueva escritura se organizó con fines puramente religiosos en la mayor parte de los casos, pero herederos de un peculiar estilo de narrar, los mayas pronto captaron su potencial para expresar sus ideas.
En igual proporción que lograron dominar los códigos impuestos, procuraron a su vez asentar en la lengua de los conquistadores profecías, rituales e incluso, peticiones a la corona española.
De los prestigiosos manuscritos surgidos bajo este signo, pocos son tan reconocidos como los Libros del Chilam Balam, identificados en base a la costumbre de designar a los sacerdotes, chamanes o videntes de esta cultura mesoamericana con el vocablo chilam.
Balam, en cambio, hace alusión al temido jaguar, solo que en este caso fue utilizado conforme a su acepción de título honorífico.
El texto hallado en Chumayel afirma que las palabras recogidas en sus páginas fueron compuestas para ser dichas “al oído de los que no tienen padre y de los que no tienen casa” y llama a ocultarlas “como se esconde la Joya de la Piedra Preciosa”.
Por su parte, la interpretación histórica de Yucatán o profecía del sacerdote Napuc Tun pronosticaba que la tierra ardería y chorrearía amargura como antesala al tiempo del dolor, del llanto y la miseria.
“En los días que vamos a tener, ¿qué Sacerdote, qué Profeta dirá rectamente la voz de las Escrituras?”, se preguntaba a su vez el sabio o sacerdote Ah Kuil Chel, reconocido como uno de los anunciadores del futuro en estos libros.
Mas, los entendidos suelen apreciar en mayor medida las palabras del Chilam Balam por la sutileza con la cual logra transmitir sus opiniones, supuestamente vinculadas a la impronta del cristianismo trasplantado por los europeos.
Tras reconocer que en el Trece Ahau serían arrolladas las deidades mayas Itzá y Tacna, preconizaba que en señal del único Dios (Hunab Ku, "Unica-deidad") llegaría el Arbol sagrado (Uaom Ché, madero-enhiesto) de lo alto, mientras que por el poniente se acercarían los hombres del Sol (Ah Kines, "Sacerdotes-del culto-solar").
Al mismo tiempo, llamaba a recibir a los huéspedes de barba, provenientes de las tierras del oriente y conductores de la señal de Dios, pero auguraba que este sería el principio de los que denominó hombres del Segundo Tiempo.
“Cuando levanten su señal en alto, cuando la levanten con el Arbol de Vida, todo cambiará de un golpe. Y aparecerá el sucesor del primer árbol de la tierra, y será manifiesto el cambio para todos”, afirmaba.
Luego añadía: “Buena es la palabra de arriba, Padre. Entra su reino, entra en nuestras almas el verdadero Dios; pero abren allí sus lazos, Padre, los grandes cachorros que se beben a los hermanos esclavos de la tierra.
“Marchita está la vida y muerto el corazón de sus flores, y los que meten su jícara hasta el fondo, los que lo estiran todo hasta romperlo, dañan y chupan las flores de los otros”.
Estos y otros pronunciamientos, recogidos en los ocho libros que sobrevivieron de los 18 atribuidos al adivino o brujo Balam, se suman a los que recuerdan sucesos desde el siglo V de nuestra era hasta bien avanzado el período colonial.
Quizás eso explica por qué también se refieren a la tragedia de los vencidos, al proceso de la conquista y vaticinan todo lo que acarrearía el ejercicio del poder de los españoles en esta región.
El feminicidio y su expansión en Latinoamérica
Junto a la crisis alimentaria, el narcotráfico, la corrupción y el pandillaje, entre otros males, una epidemia avanza sobre los pueblos situados del río Bravo a la Patagonia: el feminicidio.
Las estadísticas, aún silenciadas o minimizadas por autoridades gubernamentales en casi todos estos países, dan cuenta del progresivo ascenso de los maltratos, secuestros, torturas y asesinatos de féminas por razones ligadas al legado patriarcal.
Funcionarios del Ministerio Público de Honduras admitieron que los crímenes contra mujeres sumaron mil 18 y las denuncias por violencia doméstica ascendieron a un promedio de 15 por día desde 2002 hasta mayo de 2008.
Tales datos- corroborados por el Centro de Derechos de Mujeres y por la Fiscalía de la Mujer- y la publicación en el diario El Heraldo de una serie investigativa sobre el tema, motivaron la creación de un equipo profesional para indagar acerca de tales
asesinatos e imputaciones.
En tanto, suman nueve los feminicidios reportados desde enero a la fecha en Costa Rica, donde el Instituto Nacional de la Mujer contabilizó desde 1995 hasta finales del año anterior más de 300.
La procuradora de los Derechos Humanos Lisbet Quesada sugirió incorporar el tema a la agenda de seguridad ciudadana y desarrollar una política más agresiva para combatir la impunidad en tales casos, en el territorio.
Aunque las costarricenses lograron un paso de avance el 12 de abril de 2007 con la aprobación de una Ley de Penalización contra la Violencia Doméstica, la práctica demuestra que no es suficiente para erradicar el mal.
Guatemala también aprobó una ley, en abril de 2008, que establece penas de hasta 50 años de prisión para los identificados como feminicidas, en respuesta a un registro de tres mil mujeres masacradas desde el 2000.
De las fallecidas por la ascendente violencia de género, 139 perdieron la vida en los primeros cuatro meses de este año, según la Red de Sobrevivientes de la Violencia Doméstica.
Armas de fuego, objetos cortantes, asfixia o estrangulamiento terminaron con la vida de la mayoría de ellas, mientras 98 por ciento de esos crímenes sigue impune, según la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala.
Los feminicidios, más visibilizados a partir de 1993, ante la secuencia de asesinados de este tipo en la chihuahuense Ciudad Juárez, también acaban con la existencia de un promedio de cuatro mexicanas cada día.
Las tasas de crímenes contra las mujeres son alarmantes a su vez en El Salvador, segundo lugar en Latinoamérica en cuanto a la problemática, donde la Red Feminista contra la Violencia contabilizó un aproximado de mil 886 feminicidios de 2001 a 2007.
En Paraguay una mujer es asesinada cada 10 días y aunque Argentina carece de cifras oficiales sobre el tema, el Centro de Encuentros Cultura y Mujer contabilizó mil 284 víctimas de 1997 a 2003.
Según el Instituto de Medicina Legal de Colombia, el pasado año se reportaron 132 casos, dos como promedio semanal, protagonizados lo mismo por matrimonios, parejas separadas, amantes o novios.
La entidad registró 300 mil lesiones personales a mujeres en 2006, de los cuales 43 mil 319 fueron a manos de sus parejas, pero más de 70 mil (casi el doble) obedecieron a la violencia intrafamiliar, es decir, resultado de la intervención de padres, hermanos o hijos.
Entre enero de 2001 y junio de 2007, más de 300 chilenas también dejaron de existir, la mayoría de ellas a manos de hombres con quienes habían tenido relaciones de intimidad y confianza, aportó la Red contra la Violencia Doméstica y Sexual.
Tales estadísticas apenas dan una ligera idea de la epidemia expandida por Latinoamérica- junto a otros males impulsados por la crisis estructural de un sistema de desarrollo- y para seguidores del tema lo más grave es el poco acceso a la justicia.
Especialistas y defensores de los derechos humanos y femeninos coinciden en que las causas de la problemática son disímiles, pero por lo general descansan en el legado milenario de una cultura patriarcal.
Para la Convergencia Cívico Política de Mujeres de Guatemala, parte de los feminicidios deriva de la violencia intrafamiliar y de la agresividad arrastrada por pueblos sometidos antes a conflictos armados y azotados por el narcotráfico, la trata de personas y las pandillas, entre otros flagelos.
La mayoría de las latinoamericanas viven situaciones que les niegan derechos fundamentales o las ponen en desventaja para acceder a la educación, la salud, el trabajo, la asistencia social o el descanso, añaden investigaciones de otros centros o grupos dedicados a estos temas.
Marcela Lagarde, etnóloga y antropóloga mexicana, asegura que los feminicidios constituyen actos de odio contra mujeres y por ello deben ser tipificados penalmente: no se trata sólo del número de asesinatos, sino de la saña con que se cometen y de la impunidad en la cual queda la mayoría de estos casos.
Río Plátano: el Amazonas hondureño

Entre las siete probables maravillas naturales del mundo compite la Biósfera del Río Plátano, corazón del corredor biológico mesoamericano, localizado entre los departamentos de Colón, Olancho y Gracias a Dios, al noroeste de Honduras.
Alrededor de ocho mil 300 kilómetros cuadrados abarca esta zona selvática, donde coinciden numerosos ríos que fluyen hacia el mar Caribe y habitan 586 variedades de plantas como tulipanes, laureles, orquídeas y árboles maderables.
La Biosfera del Río Plátano- considerado el Amazonas hondureño- es igual refugio de 375 especies de gaviotas, golondrinas, patos de agua, martín pescador, tucanes, guacamayas y hasta de águilas harpías, entre otras aves.
Como en tiempos de sus ancestros, también viven en el área cuatro grupos étnicos: los misquitos, garífunas, pech, tawahkas, quienes luchan por mantener sus culturas.
Estas comunidades están dentro y en las orillas de la reserva, Patrimonio de la Humanidad desde 1982, y carecen de servicios básicos al estilo de la energía eléctrica, agua potable y telefonía.
El más grande bosque centroamericano envuelve grandes e impresionantes leyendas, motivo por el cual decenas de arqueólogos de disímiles partes del mundo viajaron hasta él para descifrar alguna de ellas.
Entre los misterios más impresionantes están los petroglifos en Walpunbansirpi, en Walpunbantara, y en Las Cicutas del río Aner, pueblo ubicado en la zona sureste de la reserva.
Despiertan la curiosidad del viajero a su vez otras grandes piedras talladas, las cuales pueden apreciarse en los recorridos por lo largo de las riberas de los cauces de la zona.
Para el arqueólogo y director de la Asociación Copán, Ricardo Agurcia, los petroglifos son expresiones de arte rupestre de grupos indígenas que habitaron en la zona hace más de dos mil años antes de nuestra era y son sumamente espectaculares.
Imágenes parecidas a la cara de un simio y diversos tipos de escrituras engalanan esta parte del patrimonio del bosque, donde destaca el mito sobre la desconocida Ciudad Blanca.
Esta pudo haber sido una urbe ancestral, suele comentar a los turistas el guía naturista, Gabriel Suansin, pero historiadores coinciden en que el lugar nunca existió o nunca fue hallado hasta el momento.
Varias expediciones arqueológicas complementarias consideraron la hipótesis de que los antiguos pobladores de la biosfera eran un eslabón importante entre las principales culturas precolombinas de Norte y Suramérica, de acuerdo con el diario hondureño La Prensa.
No obstante, desentrañar los misterios ocultos entre tan amplia extensión de bosques resulta complejo ante la ausencia de vestigios de viviendas, iglesias o algo que las distinguiera, en opinión de Argucia.
La Biosfera del Río Plátano es una zona subdesarrollada y es difícil montar expediciones para investigar, consideró el especialista y añadió que hay mucha belleza y calidad arqueológica, pero la carencia de recursos en una de las naciones más pobres de Centroamérica impide profundizar en ellas.
Varias son las amenazas sobre el área: la tala indiscriminada, el avance de la frontera agrícola, el progresivo acceso de colonos con esos fines o ganaderos, y las consiguientes erosión del suelo, reducción del agua y contaminación de los recursos hídricos por los agroquímicos.
Los riesgos sobre la posible maravilla natural del mundo también guardan relación con la caza y el tráfico de especies animales para el mercado de mascotas exóticas y la falta de políticas ambientales adecuadas o la no aplicación de las previstas
El Salvador: El Lago de Coatepeque

Una de las joyas naturales de El Salvador es el Lago de Coatepeque o del Cerro de la Serpiente, según lengua nahuatl, situado en el cráter volcánico más grande del país identificado como el pulgarcito centroamericano.
Para los geólogos, este volcán de tipo caldera explotó violentamente alrededor de 25 mil años antes y cubrió el territorio y parte de la región istmeña con una capa de cenizas.
Como legado de esas emanaciones quedó el lecho donde creció el lago, cuya cuenca posee 40,6 kilómetros cuadrados, con una profundidad máxima de 80 metros y está situada a 18 kilómetros al sur de la ciudad de Santa Ana
El lugar se distingue por dos pequeñas penínsulas denominadas Los Anteojos- debido a su similitud en tamaño, forma y distancia entre ellas- y, la Isla del Cerro, donde los indios pipiles tenían un templo y un monolito representativo de la diosa Itzcueye.
La de vestidos de obsidiana era para ese grupo étnico la esposa de Quetzalcoatl o Serpiente Emplumada y a ambos les ofrecían tras una victoria la fiesta o mitote, cuya duración podía oscilar entre cinco y 15 días, según el cronista español Diego Carcía Palacios.
El Lago de Coatepeque es conocido también como el Vichy salvadoreño, debido a las propiedades medicinales de sus verdosas aguas y a su belleza, comparada por algunos con sus similares en los Alpes suizos.
La erupción del volcán de Santa Ana, en 2005, favoreció de cierta manera a las comunidades aledañas al lugar, porque les creó una playa de un centenar de metros de ancho a la cual pueden acceder, opinan algunos vecinos.
Frente a este balneario se encuentra la Isla Teopan, de una riqueza biológica inigualable y parte del complejo Los Volcanes, por su cercanía al Área Natural Protegida San Marcelino.
La disminución de las lluvias por la deforestación; la apertura de pozos profundos en las riberas, los elevados niveles de evaporación y el viento, y la extracción constante de agua por encima de los niveles de ingreso, son algunas de las amenazas que se ciernen sobre esta maravilla natural.
Desde 2004, un estudio puso al descubierto que el caudal había perdido 12 metros de profundidad y todo parece indicar, sigue bajando considerablemente.
De acuerdo con datos del Ministerio de Medioambiente y Recursos Naturales, aunque la zona es propiedad estatal, en teoría, el 80 por ciento de las riberas del lago son privadas, incluidas sus playas y entradas de agua.
En sus márgenes existen a su vez casi 500 villas de recreo, las cuales utilizan un promedio diario de 25 barriles del líquido para el consumo y riego de jardines, comentó Juan Quintanilla, secretario de la Asociación de Desarrollo Comunal de Santa Rosa.
Según la coordinadora del Área de Información y Estudios del Servicio Hidrológico, Celina Mena, esto guarda relación con ciertos periodos de humedad y con el uso del recurso hídrico por parte de los pobladores de más de 13 comunidades y de las quintas privadas.
Coatepeque tuvo varios momentos de fama a lo largo de su historia: sobre sus aguas se celebraron las competencias de remo de los XIX Juegos Deportivos Centroamericanos y del Caribe, en 2002.
Dos años después este también fue noticia, cuando ahí se depositaron los restos del empresario de aviación y líder del grupo aéreo Taca, Federico Bloch, asesinado en circunstancias no esclarecidas en la carretera de Santa Tecla a Nuevo Cuscatlán, departamento de La Libertad.
Pero una leyenda popular se encargó de eternizar el lugar: cuentan que el dueño de una hermosa mansión, situada a orillas del lago, salió a dar un paseo en una canoa artesanal y cerca de la isla fue arrastrado por una corriente subterránea hasta los dominios de la diosa de agua dulce.
Esta, atraída por él, lo transformó en un ser marino dotado de ciertos poderes y desde entonces, El Tabudo- como se le conoce- aparece como un humilde pescador y a las personas que le agradan las convierte en enormes peces de colores o en sirenas.
Cadena de peligros sobre infantes agricultores latinoamericanos

Extenuantes jornadas de trabajo y la intoxicación con plaguicidas son apenas algunos de los perjuicios que atentan contra la niñez latinoamericana rural, obligada a trabajar en el campo para colaborar con la familia.
En países donde el analfabetismo y la pobreza alcanzan a más de la mitad de la población, muchos padres envían a sus hijos a realizar diversas labores ante la necesidad de mano de obra, con desconocimiento de lo que puede implicar para la salud de los menores.
Miles de infantes en las zonas rurales colaboran en el transporte de fardos y cargas pesadas, el pastoreo y la crianza de ganado, el manejo de maquinarias y la fumigación, entre otros, aseguró la analista Zoraida Portillo, directora del Servicio de Noticias de la Mujer Latinoamericana y del Caribe (SEMLAC).
Jornadas de trabajo, superiores a 12 horas incluso, enfrentan estos menores de edad luego de ser retirados de la escuela por los propios progenitores.
La Red por la Defensa de la Niñez en Perú precisa que las niñas llevan la peor parte, porque deben combinar las tareas agrícolas -como el deshierbe o apertura de surcos- con el acarreo de agua, de leña y otras labores domésticas.
Según datos de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), en el mundo trabajan en el campo 132 millones de menores de edad, 20 millones de ellos en América Latina y el Caribe.
Paraguay, Bolivia y Perú concentran los índices más altos en la región. En Guatemala, miles de infantes indígenas son contratados en tiempos de cosecha para desgranar los arbustos de café todo el día y sin paga, denunció el Programa de Naciones Unidas para la Infancia.
De los 436 mil dominicanos menores de 17 años trabajadores -en un país de ocho millones y medio de habitantes- la mayoría son agricultores, cosecheros de café y otros frutos, cortadores de caña y leñadores, afirmó la periodista Mirtha Rodríguez.
La Comisión Nacional para la Erradicación del Trabajo Infantil en Argentina corroboró que la mayor cifra de contratados menores está en las provincias de Chaco, Tucumán, Misiones y Mendoza.
Allí niñas y niños laboran en los cultivos y las cosechas de tabaco, yerba mate, algodón, cítricos, té, hortalizas, arroz, frutas y soja, entre otras.
En la zona noroeste de ese país del Cono Sur, agregó la fuente, en los períodos de cosechas de cítricos, tabaco y caña de azúcar son explotados laboralmente alrededor de 194 mil infantes.
El contacto con agroquímicos constituye el peligro mayor para la gran porción de ese sector ligada al agro, concuerdan la FAO, la Organización Internacional del Trabajo y la Organización Mundial de la Salud.
A las alergias, escozores y llagas, se suman como resultado del manejo o acercamiento a estas sustancias tóxicas trastornos internos de tipo neurológico, déficit de atención, incapacidad o lentitud para aprender y hasta cáncer en diversos órganos.
Las niñas también padecerán en el futuro abortos espontáneos, tendrán bebés con problemas genéticos y otros daños, reveló un estudio del Centro Internacional de Investigaciones para el Desarrollo, de Canadá.
De acuerdo con la pesquisa, la exposición a estos agrotóxicos ocurre a partir de la cercanía a los envases, almacenados en condiciones precarias dentro de las viviendas, o por la participación en la fumigación sin las precauciones requeridas.
En la generalidad de los casos, los padres ignoran que la exposición permanente a pequeñas dosis de plaguicidas altera los procesos hormonales y resquebraja los sistemas inmunológicos de sus hijos, casi siempre de forma irreversible.
Un informe emitido por la FAO en 2007 definió que los infantes son más vulnerables a los riesgos del trabajo agrícola, la silvicultura, la pesca y en el procesado, transporte y comercialización de alimentos y productos.
Sin poder asistir a la escuela o jugar, estos carecen de formación, experiencia, y a menudo utilizan herramientas diseñadas para manos de adultos, en correspondencia con esa entidad.
Aspecto poco considerado por las estadísticas oficiales es la situación de los menores migrantes, la mayor parte de los cuales va a trabajar al campo, especialmente en las zonas fronterizas.
Ese problema va en aumento en México, donde cada año suman más de 150 mil los que intentan pasar la frontera, informó el Centro Coordinador y Difusor de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional Autónoma de ese país.
De ellos, una tercera parte lo hace sin la compañía de un pariente o amistad, y con motivaciones económicas que los conducen a trabajar en las plantaciones agrícolas de Estados Unidos, en precarias condiciones.
Los agroquímicos y la desidia de las multinacionales en Centroamérica

Los pueblos centroamericanos conocen como poco lo nocivo del Nemagón y del Fumazone, agroquímicos aplicados fundamentalmente por cinco multinacionales agro- exportadoras del norte en las plantaciones bananeras de la región. Técnicos de las Shell Oil Company y de la Dow Chemical demostraron los efectos tóxicos de estos productos, empleados por filiales y subsidiarias de la Standard Fruit Company, Dole Food, Chiquita Brands y Del Monte. El Dibromo Cloro Propano o DBCP, fórmula química base de ambos insecticidas, surgió en laboratorios estadounidenses en los años sesenta del siglo XX y es usado por varias multinacionales en Latinoamérica pese a su prohibición en ese país, en 1979. De acuerdo con el otrora cooperante español en Nicaragua, Vicent Boix, desde entonces es conocido que el tóxico provoca cáncer de pecho, testicular, estomacal, renal, duodenal, de matriz y uterino; esterilidad, malformaciones genéticas, y otros trastornos. Sólo en Nicaragua, 466 personas expuestas al Nemagón murieron de cáncer desde 1990, según estadísticas oficiales. En El parque de las hamacas, libro de la editorial ICARIA, el especialista denunció la coyuntura en la que avanzó la aplicación del agroquímico en el área, su impacto en el deterioro medioambiental y en la calidad de vida de los obreros bananeros. Boix también reflejó como las empresas norteñas eluden las demandas interpuestas por los afectados por el DBCP, amparados por instrumentos legales como el denominado Foro no conveniente. La estrategia, inaugurada hace varias décadas en Estados Unidos, frenó el avance de más de 470 procesos judiciales impulsados desde Centroamérica ante las quejas de cerca de 26 mil trabajadores víctimas de la desidia de las multinacionles. Largo y tortuoso es el camino hacia la justicia en estos casos, pocos de los cuales derivaron en auténticos juicios o acuerdos extrajudiciales en Nicaragua, Costa Rica, Panamá y Honduras, en correspondencia con el autor. El agroquímico y la batalla contra su aplicación también están en el sustrato de varios secuestros, chantajes, sobornos, negociaciones turbias, enfrentamientos, acusaciones a funcionarios estatales, entre otros. La dimensión de la problemática puede percibirse cuando aparecen nombres como el del ex Subsecretario de Estado de Estados Unidos, Colin Powell, u Otto Reich, , sugirió el investigador. El contacto con esos insecticidas por la absorción, aspiración, ingestión en agua o alimentos, u otras vías, produce gravísimos daños a la salud, ratificó el embajador de Nicaragua en España, Augusto Zamora. Pero esos daños, opinó el también profesor de Derecho Internacional y Relaciones Internacionales en la Universidad Autónoma de Madrid, eran evitables a partir del equipamiento adecuado de los trabajadores y de su instrucción sobre los riesgos. Las transnacionales que vendieron y emplearon los insecticidas no hicieron ni lo uno ni lo otro. Las consecuencias fueron devastadoras para los trabajadores y sus familias, de infertilidad a muertes y pérdida general de salud, afirmó. El prologuista de El parque de las hamacas validó los testimonios acopiados por Boix, quien durante su estancia en la zona central del continente constató la vigencia de la lucha de los agricultores centroamericanos por lograr justicia ante tal situación. Mientras, los directivos de las multinacionales sólo procuran acallar rumores y comprar hasta tribunales enteros con tal de proseguir al libre albedrío sus operaciones. Desde los albores del Siglo de los vientos, al decir del ensayista uruguayo Eduardo Galeano, las bananeras estadounidenses irrumpieron en las conocidas eufemísticamente como banana republics. La expresión despectiva visibilizó la concepción norteña de que estos eran apenas países de opereta, inestables y corruptos, donde los gobernantes actuaban como capataces al servicio de las compañías foráneas y sobre todo de Washington. Historiadores coinciden en que bajo la égida de esos monopolios agro exportadores echó raíz el modelo de expolio que aún señorea en los países de la región con la venia de las autoridades estatales en estos. Salarios de hambre, limitación de derechos laborales, sanitarios, y otros, resultan de este binomio de poder, que sin miramientos recurrió en más de una ocasión al apoyo del ejército y de la policía para sofocar huelgas o acciones de protesta de sus víctimas. La avaricia enterró bosques y selvas. Arrasó con poblados y culturas, desplazando lo autóctono…Ahogó al pequeño campesino plantador de cacao y lo obligó a vender sus tierras, de las que nacieron miles de bananos, manifestó Boix. Tal proceso implicó que la agricultura de subsistencia autóctona transitara hacia el monocultivo industrial, fomentado en extensas finca, al lado de las cuales proliferaron prostíbulos y tabernas de poca monta junto a señales tímidas de desarrollo rural. Un siglo después poco cambió el panorama: el hambre avanza por los campos centroamericanos y los hijos de los trabajadores de las piñeras, bananeras y otras compañías agro exportadoras, arriesgan hasta la vida tratando de llegar a Estados Unidos con el sueño de salir del ciclo de pobreza. /ism
¿Divide et impera con signo religioso?

El divide et impera, herencia de la Roma clásica mal atribuida por algunos a Napoleón Bonaparte, es más viejo que la Batalla de las Termópìlas, pero su legado se extiende hasta nuestros días.
Mientras la internet refleja el heterogéneo empleo de esa táctica en miles de páginas, proliferan de manera desmedida diversas asociaciones en las que se concentran los ahora identificados como nuevos actores sociales, defensores del medio ambiente o de los derechos en materia religiosa, sexual, de género, racial, u otros.
Estudios realizados por especialistas del Centro de Investigaciones Sociológicas y Psicorreligiosas de Cuba confirmaron, por ejemplo, que en el último decenio se expandieron por toda Centroamérica y el Caribe modernas expresiones religiosas marcadas por una evidente ambigüedad.
Los denominados Nuevos Movimientos Religiosos abarcan una multiplicidad de grupos de corte neopentecostal, mesiánicos, fundamentalistas, apocalípticos, esotéricos, y otros, donde convergen rasgos de distintas culturas, distantes desde el punto de vista geográfico, con elementos cristianos y no, del imaginario popular o corrientes de pensamientos diversos.
Hasta la generalidad del término, difundido desde las casa matrices de los también llamados movimientos contemporáneos, no tradicionales, no denominacionales o sectas, revela la imprecisión de estas formaciones en las que pueden evidenciarse desde liderazgos fuertes hasta espontáneos, intervenciones en cuestiones políticas o evasión, e inclinaciones a estigmatizar al hombre o alabarlo.
El desenvolvimiento de esas formas organizativas, originadas en Estados Unidos en la mayoría de los casos, revelan las tensiones provocadas por la imposición de la agenda globalizadora sobre los contextos locales y las transformaciones sufridas en ese ámbito por lo simbólico.
También ponen al descubierto la transnacionalización de las creencias o prácticas, las formas de aceptación de los pluralismos religiosos por Estados e instituciones tradicionales y el papel ambivalente de las creencias en lo sobrenatural en los procesos de integración regionales.
Aunque desde los tiempos coloniales se reconoce a Latinoamérica como la región donde habita la mitad de los católicos del mundo- 49,92 por ciento, según el Anuario Estadístico Iglesia 2002- es innegable la recomposición del campo religioso en esta parte del mundo a partir de los años sesentas del siglo pasado.
En ese entonces comenzó la vertiginosa expansión del movimiento pentecostal en el área, al punto que iniciada la presente centuria se asegura la presencia de un 12 a un 15 por ciento de evangélicos, mientras reverdecen las expresiones religiosas amerindias. Los impulsores de estas corrientes reivindican sus derechos desde la óptica indígena, africana, islámica e incluso, de otras zonas del Oriente.
Todo ello conforma la espiritualidad religiosa contemporánea de Latinoamérica, atravesada por el progresivo crecimiento pentecostal, su influencia en organizaciones cristianas de larga data y el desafío de los Nuevos Movimientos, que aparecen distantes de instituciones eclesiásticas tradicionales oriundas de occidente.
Peculiaridad de este proceso es la aparición continua de agrupaciones provenientes de otras regiones o por fragmentaciones de las ya existentes, en las que resalta la participación de emergentes agentes religiosos acompañados de una vasta literatura, alejada de la tradición latinoamericana y plagada de simbologías entrecruzadas de distintos credos.
Al mismo ritmo en que se propagan por nuestras ciudades, esas estructuras enfiladas fundamentalmente hacia los creyentes alientan de manera solapada el abandono de los compromisos sociales institucionalizados y estimulan una reanimación religiosa o de índole asociativa por la vía del individuo en pequeños grupos o sectas.
Posturas enajenantes de la realidad social y discursos personalizados, desatendidos generalmente de la solidaridad ciudadana y enfocados al reconocimiento de los exitosos en materia económica, distinguen a los impulsores de esas corrientes.
Según estos, la pobreza, rodeada de cierto misticismo, es resultado del pecado cometido por los seres humanos a los cuales afecta y la bonanza económica, prueba de la verdadera fe, de la pureza de alma y en consecuencia, de la bendición de Dios.
Tales mensajes, originados en las sociedades del mal llamado primer mundo bajo el signo de la postmodernidad, encuentran aceptación en diversos sectores sociales, pero sobre todo, en aquellos que carecen de recursos o vías esenciales para vivir.
Heterogeneidad y falta de unidad entrecruzadas fertilizaron el terreno en el cual germinaron estos movimientos religiosos y otros llamados a defender los re- renombrados derechos humanos, al margen de las estructuras estatales.
La variedad de propuestas de “sobrevivencia espiritual” elaboradas en los denominados centros de poder- en correspondencia con la agenda neoliberal- refleja la sutileza moldeada por un sistema mucho más añejo que el mejor de lo vinos e impulsa la legendaria fragmentación de las sociedades latinoamericanas.
Junto a la subdivisión en pequeñas celdas, estilo panal, puede cobrar abrigo de manera progresiva el abandono de imprescindibles compromisos sociales y de la identidad cultural, tan mellada por cuenta de los procesos globalizadores.
No son pocos los grupos de nuevo tipo que se presentan apenas como un calco de patrones importados o en el peor de los casos, responden a patrocinadores extranjeros…y ya lo dice la voz popular: quien paga, manda.
Tales asociaciones religiosas suelen actuar por separado, concentradas en sus propios sistemas de creencias y sin intenciones evidentes de confrontar al status quo, al menos en el orden político.
Las cosmovisiones alentadas por los líderes de estos movimientos más bien tienen a desvirtuar la comprensión de los factores esenciales que inciden en los problemas que día a día enfrentan las masas arrastradas por ellos.
El sociólogo cubano, Aurelio Alonso Tejada, asegura que ese fenómeno puede estar en correspondencia con lo ocurrido en el último cuarto de siglo en Estados Unidos, donde se registró la sistematización creciente de la espiritualidad religiosa desde las esferas del poder político para apuntalar el proyecto hegemónico imperialista.
En gran medida, ese proceso presenta una sintonía apreciable con la implantación y evolución del modelo neoliberal y de sus redes en América Latina y el mundo entero. Prueba de ello es lo recogido en el primer Documento de Santa Fe, elaborado en 1980 por los asesores del gobierno del ex presidente Ronald Reagan.
Quienes concibieron ese documento rector de la política estadounidense con respecto al continente afirmaron entonces que “el papel de la Iglesia en la América Latina es vital para el concepto de libertad política” y que las fuerzas marxistas-leninistas han utilizado a la Iglesia como un arma política en contra de la propiedad privada y del capitalismo productivo, infiltrando la comunidad religiosa con ideas que son menos cristianas que comunistas.
En consecuencia, los asesores sugirieron reaccionar en contra de la Teología de la Liberación tal como e s utilizada en América Latina por el clero a ella vinculado, lo que tal vez explique la reacción del extinto Papa, Karen Wojtyla contra el sacerdote sandinista, Ernesto Cardenal, la desatención a las demandas de Monseñor Oscar Arnulfo Romero a favor del pueblo salvadoreño y las acciones contra el rumbo dado por el padre Pedro Arrupe, a la Compañía de Jesús y el teólogo de la liberación, Leonardo Boff.
Pero también, y de manera más evidente, la aprobación de las Instrucciones redactadas por el actual Papa, Joseph Ratzinger, entonces Cardenal, como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (1984, 1986).
Esas acciones, destinadas a contrarrestar la incidencia de los elementos progresistas en las comunidades religiosas, fueron legitimadas por el Santa Fe II (1988), que enfatizó en la necesidad de “atender la teología de la liberación como doctrina política disfrazada de creencia religiosa con un significado anti-papal y anti-libre empresa”.
Todo lo anterior estuvo acompañado de la labor del Instituto de Religión y Democracia (IRD), formado por evangélicos y activistas políticos estadounidenses de la tendencia neoconservadora afiliada a la implantación del modelo neoliberal.
El IRD, inaugurado en 1981 para el supuesto “fortalecimiento de los vínculos entre la fe cristiana y los valores democráticos”, se dedica desde entonces al estudio de coyunturas, diseña estrategias de expansión, fomenta misiones en los países latinoamericanos y en el resto del mundo.
En opinión de los especialistas, la gestión de ese ente representa el soporte desde Estados Unidos a los nuevos movimientos de conversión, algunos de ellos verdaderas sectas de muy discutibles creencias, nutridas por obra del creciente desencanto con las religiones tradicionales o por lo que algunos consideran, la crisis de los patrones culturales de occidente.
El arte de hacerse creíble

Desde que los antiguos egipcios adoraban al dios Ra, faraones y sacerdotes comenzaron a valerse de discursos persuasivos para atraer a la opinión pública y dieron riendas sueltas al ingenio con tal de multiplicar los métodos o maneras de regular el intercambio entre los hombres.
Ésta regulación está encaminada desde siempre a dar una intencionalidad al comunicado, coincidente casi siempre con los intereses del emisor, quien procura por todos los medios imponer sus ideas al receptor.
Los historiadores de la propaganda suelen esforzarse en distinguirla de la información, como si pudiera concebirse una información sin intencionalidad disuasiva, sobre todo en un contexto marcado por la desigualdad evidente entre emisores y receptores.
Ya los tiranos griegos, presionados por la excepcionalidad de su poder, elevaron hasta las últimas consecuencias la situación de control informativo en la cual descansaba su poder: instrumentalizaron la literatura, propiciaron una producción literaria de encargo y apologética, construyeron grandes obras públicas como símbolos de su poderío y estimularon la celebración de fiestas, juegos y diversiones para inducir a las grandes masas a secundar la paternalista magnificencia del tirano.
Pisistrato, antecedente más remoto del nazifascista alemán Goebbels y modelo de tirano, descubrió técnicas muy avaladas con posterioridad sobre la relación que debe establecer el poder con la comunicación social: la denuncia del enemigo como paso previo para su paralización, la falsificación literaria adaptada a la verdad oficial (falsificó la Odisea) y la conversión de fiestas populares tradicionales en manifestaciones de adhesión al régimen.
También sugirió la creación de una especie de ministerio ideológico-religioso con la misión de encauzar como si fuera un credo la adhesión al régimen, estableció la norma de dispersar a los intelectuales críticos, alejados de los grandes centros urbanos para impedir que sus cuestionamientos lograran receptores y desarrolló la propaganda exterior
Esta última, basada en la exportación de mitos políticos-religiosos atenienses hacia las islas, con el fin de persuadir a sus habitantes y cobijarlos bajo la influencia política ay económica de Atenas.
Roma, tanto durante la República como bajo la tutela del imperio, desarrolló bases materiales de una comunicación intracomunal, perfectamente adscripta a los propósitos del Estado.
La romanización de los pueblos conquistados no fue más que una gigantesca campaña de integración política-cultural basada en el dominio de una lengua, una legislación y una cultura con todas sus notas. La falsificación mitológica y el panegirismo como sistema de ratificación constituyeron atributos largamente razonados por las clases dominantes.
Esta manipulación de la necesidad de intercomunicación de hechos y conocimientos es sinónimo de la instrumentalización del nivel adquirido por parte del poder para consolidarse y frenar algún movimiento de cambio desfavorable a él.
Las bases legales de una censura política social comenzaron a desplegarse en la era de los emperadores romanos, después que el filósofo griego, Platón, realizara uno de los diseños inaugurales de la extensa teoría de supeditar la libertad del ciudadano al poder establecido, como complemento a la ideología represiva que ya ejercía su dominio sobre Grecia.
“Nuestras vidas cambian por las herramientas que utilizamos”, pero también existe una interacción entre los útiles y las ideas de los hombres sobre cómo emplearlos: al finalizar el siglo XIX y como resultado de la coyuntura industrialista de tercera generación aparecieron los primeros intentos de propiciar el intercambio radiofónico.
Los grandes monopolios que se estructuran en el período pujaban por articular un mercado de masas y una demanda desorganizada y antinatural como el fenómeno del consumo de masas mismo y la radio se inserta en esos fines.
No pocos admiten sus posibilidades para contribuir a la creación de una opinión pública: “La repetición puede acabar con todo. Una gota de agua terminará atravesando la roca. Si golpea en el lugar exacto y de forma continua, el clavo se hundirá en la cabeza”..
A pesar de sus desventajas, es incuestionable la rapidez con que llega la información a través de la radio, la efectividad dramática y la proyección hacia una masa mayor de público que puede alcanzarse con la utilización de la “pantalla del mundo”, a la manera de decir de Orson Wells.
Eso estuvo muy claro para los primeros que pensaron en la radio como método de expansión de sus ideologías.
Sobre la “Rusia Soviética” todo se ha ido, excepto los recuerdos. Entre ellos trasciende hasta nuestros días el modelo radial articulado en función de difundir las ideas del marxismo y el acontecer en el país a partir de los lineamientos de la tendencia partidista prevaleciente, con el propósito de frenar la incidencia y hostilidad del mensaje proveniente del mundo unipolar capitalista de entonces.
Apenas transcurrido un año de asumir el poder, los bolcheviques crearon un laboratorio radial bajo el auspicio de Vladimir Ilich Lenin, quien calificó de brillante logro a lo que identificó como periódico sin papel y sin límites, que inició sus transmisiones regulares hacia 1922.
El ánimo de extender el mensaje socialista condujo a la creación de un programa masivo de radio-difusión de carácter internacional, que incluso en Alemania, suscitó la organización de una poderosa cadena de grupos de radioescuchas hacia la primera mitad del segundo decenio del veinte.
La Rusia pionera del socialismo emergió pobre de la primera guerra mundial, tras la firma del tratado de Brest Litovsk, e implementó la colectivización de la escucha para lograr su abaratamiento ante la imposibilidad de favorecer la disminución de los precios radiofónicos con destino a la población.
En las fábricas comenzaron a colocarse radios para que los obreros estuvieran al tanto de las transmisiones mientras realizaban sus labores, también en los clubes y en diferentes puntos de la ciudad. Otra vía utilizada fue la radio por cable que propiciaba mediante altavoces la multiplicación del mensaje, emitido desde un único receptor.
Muerto Lenin llega al poder José Stalin. Historiadores coinciden en que bajo su mandato- ante la inminencia de una nueva guerra mundial- un error en el linotipo podía servir de pasaporte hacia la inhóspita Siberia y una noticia sólo podía ser radiada después de haber aparecido en Pravda, órgano oficial del partido comunista.
Lo que se decía por ende era muy estereotipado y para colmo de males, pese a que la radio era tratada como asunto de gran importancia, su relieve disminuyó aún más al tener que esperar por el diario partidista para poder transmitir sucesos importantes ocurridos hasta 36 horas antes.
-Irrupción fascista. Modelo goebbeliano
La crisis del liberalismo y el comienzo de la primera confrontación bélica mundial crearon las condiciones para el advenimiento de la “era de los tiranos”, al decir de Elie Hálevy.
Mientras en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se iniciaba la construcción de una sociedad socialista a partir de 1917, en otros países europeos se gestaban gobiernos fascistas o profascistas que marcarían la evolución de las relaciones internacionales décadas después.
El triunfo de la revolución bolchevique sentó las bases de un estado de nuevo tipo. La victoria se sustentó en el legado de Marx y la capacidad organizativa de Lenin, pero también en la aplicación sistemática y coordinada de técnicas sicológicas a los medios de comunicación con el objeto de guiar la actitud y comportamiento de las masas: había nacido la propaganda moderna.
Mientras avanzaba el proyecto leninista, la guerra en Europa había servido de pretexto para la aplicación de la “nueva arma” de los poderosos. El dominio anglosajón en el terreno de la información fue decisivo a la hora de medir los resultados de su aplicación.
Lo que quedó como la “organización del entusiasmo” produjo la destrucción sicológica del adversario, como había soñado Pisistrato, y mantuvo a salvo la propia fe de los ingleses en el triunfo. De este modo, se impuso la razón británica sobre la moral “destructora” de las potencias centrales.
Ambos ejemplos, el soviético y el británico, pasaron a la historia como modelos de propaganda socialista y de guerra, de manera respectiva. No es extraño pues que quien aspirara a ejercer el poder total del mundo y estaba dispuesto a saldar pasados agravios con una nueva guerra debía apropiarse de técnicas propagandísticas tan eficaces.
Adolfo Hitler mostró un gran interés por los modelos citados- enriquecidos por los especialistas encabezados por Joseph Goebbels- y la propaganda devino uno de los principales sustentos del poder alcanzado por este.
“El verdadero gobierno se realiza sólo por la aristocracia espiritual: los “superhombres”, por los jefes de sangre y vocación”- decía Federico Nietzsche-. Las ideas del filósofo alemán y los argumentos manejados en el Mein Kampf, el catecismo nazi, sirvieron de sustrato teórico al diseño comunicacional del Ministerio de Propaganda.
En esa dependencia se traducían a códigos más atrayentes para hombres y mujeres del pueblo las teorías de la comunidad popular, del espacio vital, racista, los principios corporativos de la estructura del Estado, la geopolítica, y la descarnada exaltación de la guerra bajo el falso nacionalismo.
También toda la campaña destinada a desvirtuar la popularidad alcanzada por los socialistas soviéticos entre los más explotados dentro de la nación alemana.
“La mentira repetida muchas veces se convierte en verdad”. “La susceptibilidad de las masas es muy limitada, su campo de entendimiento muy reducido; en cambio su capacidad de olvido es enorme”, decían Goebbels y Hitler indistintamente.
La acción del ministerio para la fabricación de infundios, primero de su tipo en la historia de la humanidad, exaltó la dictadura y la ideología fascista de formas descarnadas y encubiertas al mismo tiempo.
Cientos de millones de dólares fueron empleados en la difusión de esas ideas y conceptos, que contribuyeron a fijar la imagen del supuesto poderío alemán y de sus superorganizados ejércitos, aunque nunca lograron acallar el grito de dolor de los progromos y campos de concentración.
Hubo un tiempo en que la humanidad parecía sumida en aquellas turbias aguas, por suerte, el descenso acuoso dejó sólo pantanos y ciénagas aisladas y todo un basamento metodológico de cómo viabilizar el trabajo propagandístico en bien del poder:
El legado de sangre del nazifascismo se entrecruzó con los llamados principios goebbelianos, reconocidos por algunos garantes del arraigo alcanzado por esa ideología entre los alemanes de la época y que se transmitió hacia generaciones subsiguientes, a pesar del empeño de las fuerzas progresistas.
-Los propagandistas deben tener acceso a la información referente a los acontecimientos y a la opinión pública, la propaganda debe ser planeada y ejecutada por una sola autoridad, las consecuencias propagandísticas de una acción deben ser consideradas al ser planificada esta acción, enseñó el equipo del funcionario hitleriano.
-A su vez, la propaganda debe afectar a la política y a la acción del enemigo, debe haber una información no clasificada y operacional a punto para completar una campaña propagandística.
-Para ser percibida, la propaganda debe suscitar el interés de la audiencia y debe ser transmitida a través de un medio de comunicación que llame poderosamente la atención. Sólo la credibilidad debe determinar si los materiales de la propaganda han de ser ciertos o falsos.
-También el propósito, el contenido y la efectividad de la propaganda enemiga, la fuerza y los efectos de una refutación, y la naturaleza de las actuales campañas propagandísticas determinan si la campaña enemiga debe ser ignorada o refutada.
-Credibilidad, inteligencia y los posibles efectos de la comunicación determinan si los materiales propagandísticos deben ser censurados. El material de la propaganda enemiga puede ser utilizado en operaciones cuando ayuda a disminuir el prestigio del enemigo o preste apoyo al propio objetivo del propagandista.
-La propaganda “negra” debe ser empleada con preferencia a la “blanca”, cuando esta última sea menos creíble o produzca efectos indeseables- por propaganda negra se entendía aquel material cuya fuente queda oculta para la audiencia. Goebbels empleó medidas negras para combatir rumores indeseables dentro del Reich. A veces los rumores eran oficialmente atacados cuando, en opinión del ministro, todos los hechos estaban completa e inequívocamente de su parte.
-En opinión de su equipo, la propaganda también puede ser facilitada por líderes prestigiosos, debe ser cuidadosamente sincronizada y servir para etiquetear acontecimientos y personas con frases y consignas distintas, en caso de ser necesarias al poder.
-La propaganda dirigida a la retaguardia debe evitar el suscitar falsas esperanzas que puedan quedar frustradas por los acontecimientos futuros, es decir, debe crear un nivel óptimo de ansiedad, disminuir el impacto de la frustración y facilitar el desplazamiento de la agresión, especificando los objetivos para el odio.
-“La esencia de la propaganda consiste en atraer a la gente en relación con una idea tan sinceramente, de manera tan vital, que al final ellos sucumben totalmente y nunca puedan escapar de ella”, consideraba. Goebbels. Por eso defendía que esta no debía perseguir respuestas inmediatas, más bien debía ofrecer alguna forma de acción o de diversión, o ambas cosas.
En pos de estimular la aplicación de todas esas teorías y comprobar sus resultados, organizó la venta de radios baratos- a los que se conoció como “receptores del pueblo”- y también cafés y propiedades públicas fueron equipados con altoparlantes.
De esa forma, el funcionario nazi aseguraba en alguna medida que la gente oyera los discursos de Hitler y otros materiales propagandísticos, impulsando la reproducción de la fe en el gobierno y sus principales representantes.
Los métodos cambiaron con el transcurso de los años. El avance de la revolución tecnológica y de la globalización de los medios de producción, intercambio y hasta de formas de pensar obligaron a moldear el discurso en función de atraer a la mayor cantidad de personas posibles. En ese contexto, poderosos medios de difusión masiva se encargan de nublar el pensamiento e implantar la opinión de quienes pretenden erigirse en rectores de la humanidad, al estilo de los emperadores de la Roma y Grecia antiguas.
De la Mar Océana al Mar de los Caribes

El Caribe quedó reconocido en toda su extensión y devino zona reservada sólo a los españoles veinte y cinco años después del encuentro de los europeos con lo que entonces se anunció como el Nuevo Mundo.
Pero para la fecha, a nadie se le ocurrió llamar de ese modo al mar donde descansan numerosas islas, islotes, cayos y arrecifes que enlazan, cual puente gigantesco inconcluso, a la península de la Florida (Norte) con Sudamérica por la desembocadura del río Orinoco en Venezuela.
En tanto denominación de una región geográfica, Caribe es un invento del siglo XX, ese que dejamos atrás hace apenas cuatro años y en el que la región transitó del dominio europeo a la hegemonía estadounidense.
Mas si del mar hablamos, tendremos que remontarnos a finales del XVIII, cuando bajo el influjo de la revolución burguesa francesa el mundo empezó a hablar de un "Mer des Caraïbes" o Mar de los Caribes, aunque desde hacía mucho tiempo el término era conocido.
Las palabras, como todas las invenciones humanas, guardan una historia entre sus sílabas y arrastran consigo ideologías, discursos e imaginarios de los hombres y épocas en que se concibieron.
La primera traducción de la palabra al español se remonta a 1493, cuando el gran descubridor genovés Cristóbal Colón tomó nota en su diario de unos caribes o caníbales, tras su visita a la isla de Guadalupe.
El anuncio sobre el hallazgo de restos humanos sobre el fuego, cociéndose en agua, o de huesos mondos desde hacía tiempo en la otrora isla Turuquerie, impactó al supuesto mundo civilizado de entonces y se esgrimió como excusa para esclavizar a hombres que no tenían alma porque comían carne humana, según los colonizadores.
Las evidencias de los sacrificios realizados por los guerreros caribes a sus dioses sirvieron además para sustentar una redefinición del término con el cual serían estigmatizados los nativos rebeldes de toda el área.
Mientras tanto, el mar en que ellos se desenvolvieron era anunciado en Europa por cartógrafos y cosmógrafos de múltiples maneras: Mar Océana, Golfo de Tierra Firme e, incluso, Atlántico Norte.
Sólo al mediar el siglo XVI apareció un mapa francés que detallaba un Mer des Antilles, pese a que la corona española insistía en llamar las Indias a lo que sus súbditos reconocían como provincias y no como lo que en realidad eran, posesiones coloniales.
Cuando europeos y criollos anglo norteamericanos comenzaron a concretar su dominio sobre las Antillas Menores, casi un siglo después, optaron por renombrar al área como Caribbean Sea y a sus objetivos territoriales como Caribby o Caribbee Island.
Así, administradores, colonos y marineros de habla inglesa se encargaron progresivamente de trasladar el nombre de los antiguos dueños de las islas al mar que ellas delimitaban, aunque eventualmente prevalecería entre ellos el término más eurocéntrico y oficial que trasciende hasta nuestros días: West Indies.
Los ecos de la denominada Revolución Atlántica- que engloba la guerra de independencia de las Trece Colonias de Norteamérica (1776), las revoluciones francesa (1789) y haitiana (1791), y los procesos independentistas en Hispanoamérica- contribuirían a que mares y océanos se fueran delineando e, incluso, un Mar Caribe.
La geopolítica suele evidenciarse en determinadas circunstancias históricas y este es el caso: los acontecimientos que sacudieron el mundo desde finales del XVIII propiciaron la delimitación de nuevas fronteras, el surgimiento de países y cambios en el orden nominativo de muchos territorios.
En ese contexto, e irónicamente, los caribes fueron perpetuados en la historia al bautizarse con su nombre al mar que también domaron, cuando casi estaban aniquilados o reducidos a reservaciones en Martinica y Dominica o exiliados en la costa de los Mosquitos y Honduras por los británicos.
Infancias perdidas por embarazos tempranos en El Salvador

Unas 168 aulas pudieran llenarse con las ocho mil menores de 15 años atendidas por partos en clínicas públicas salvadoreñas entre 2001 y 2007, mas es probable que ellas nunca vuelvan a estudiar.
Embarazadas en edades tempranas por disímiles razones- incluso como resultado de violaciones por parte de parientes o desconocidos-, ellas no gozaron del derecho al aborto en su país y menos de políticas preventivas a favor de su salud y desarrollo.
Desde hace más una década, las salvadoreñas enfrentan una legislación prohibitiva, contra el aborto, y suman decenas las muertes acumuladas por su aplicación, según el Centro de Derechos Reproductivos y el Instituto de Estudios para la Mujer.
Las modificaciones de 1996 a la ley sobre el tema tipificaron como delito las interrupciones de embarazo, prohibieron el derecho a practicarlas en casos de trastornos genéticos, abuso sexual y otros, y elevaron las condenas por apelar al derecho hasta 12 años de cárcel.
Como resultado, miles de mujeres -mayoritariamente pobres y jóvenes- enfrentaron procesos judiciales por abortos ilegales, intentaron quitarse la vida ante la imposibilidad de solucionar el problema u optaron por parir aún sin las condiciones requeridas.
En este último caso están las ocho mil menores de 10 a 15 años atendidas por partos entre 2001 y 2007, pero también 11 mil 788 comprendidas en estas edades que en el período se acogieron a los servicios de planificación familiar del Ministerio de Salud.