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Razones para el sostenimiento de la Armada Boliviana

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  ¿Por qué un país sin salida al mar sostiene fuerza naval? La interrogante desata polémicas hace 131 años y aviva el diálogo entre Prensa Latina y el Comandante General de la Armada Boliviana, Vicealmirante Hugo Contreras.

  Este orureño, de 54 años, es el principal encargado de mantener y nutrir el legado de la Escuadra Naval, creada por el Mariscal Antonio José de Sucre con la primera Ley orgánica del Ejército, el 19 de noviembre de 1826.

  Más allá de brazo armado y reflejo del poder marítimo del Estado Plurinacional, afirmó Contreras, los cadetes colaboran con el desarrollo integral del país y en varios proyectos sociales articulados a favor de las mayorías por el gobierno del presidente Evo Morales.

  La Constitución Política de 2009, en su Artículo 268, reconoce el “derecho irrenunciable e imprescriptible sobre el territorio que le dé acceso al país al océano Pacífico y su espacio marítimo”, recordó.
   Por ende, “el desarrollo de los intereses marítimos y lacustres, y de la marina mercante será prioridad del Estado, y su administración y protección será ejercida por la Armada Boliviana, de acuerdo con la ley”.
   En opinión del Vicealmirante, esto se corresponde con la Doctrina Marítima Internacional y otorga a la también identificada como Fuerza Naval de Bolivia el poder marítimo y la potestad de administrar y proteger los intereses fluviales y lacustres del país.
   Bolivia posee más de 14 mil kilómetros de ríos navegables y unos 10 mil kilómetros cuadrados de espejo de agua del sistema lacustre. 
   Para Contreras, la revalidación del papel del cuerpo marítimo ofrece la ventaja de asistir sin trabas burocráticas a los afectados por desastres asociados a fenómenos naturales –lluvias intensas, incendios, u otros- en esos entornos.
   Más, esta no es la única forma en que los seis batallones de infantería, mil 300 oficiales y cinco mil efectivos de esa fuerza participan de los proyectos de refundación de Bolivia.
   La institución castrense, que controla cinco distritos navales -Riberalta, Trinidad, Guayaramerín, Tiquina y Puerto Guijarro- y seis bases en los ríos navegables, cuenta con un barco hospital y otras embarcaciones que de forma indistinta contribuyen con los programas sociales.
   “Integrantes de la armada estuvieron junto a los médicos cubanos en el despliegue de la misión Moto Méndez, orientada a censar los casos de dificultades físico motoras y agilizar su atención”, acotó.
   El orgullo brilló en los ojos del entrevistado al referirse al papel desempeñado por el Barco-Hospital en el traslado de asistencia médica, alimentos, y vituallas para los damnificados por precipitaciones de gran intensidad, como las registradas en las regiones amazónicas de Beni y San Cruz, en enero de 2010.
   Contreras, confeso admirador de los jóvenes cubanos colaboradores de la salud en Bolivia, destacó la creación de telecentros para marineros, de los cuales se sirven los habitantes de las comunidades aledañas a las unidades del cuerpo marítimo.
   Estos puntos tienen como objetivo agilizar las comunicaciones y propician en ocasiones la capacitación en el uso de modernas tecnologías, agregó.
   “Mientras más informada esté la población, mientras más conozca de lo que ocurre en el mundo y en el país, estará mucho mejor”, expresó el vicealmirante.
   “De lograrse mañana la salida al mar soñada, a partir del diálogo entre Evo Morales y su homólogo chileno Sebastián Piñera, sólo nos preocuparía la urgencia de ampliar los efectivos porque hasta ahora mucho hemos hecho en función de la capacitación de los marineros”, puntualizó.
   La Armada Boliviana mantiene relaciones de cooperación e intercambio de personal con Argentina, Brasil, Perú y Venezuela, donde se forman como oficiales las primeras cinco mujeres que se incorporarán al cuerpo al terminar sus estudios, en 2013.  
    Fuentes históricas recuerdan las profundas raíces de la marina en la historia de la región andina: desde la cultura Chiripa (una de las más antiguas de la zona) aparecieron los primeros navegantes. 
   En los tiempos de la Tiwanakota (capital de la cultura Tiahuanaco 1500-1200 a.n.e, ubicada 70 kilómetros al Noroeste de la ciudad de La Paz y a una altura de tres mil 885 metros sobre el nivel del mar, a 15 kilómetros del Lago Titicaca), sobresalió el que es considerado el almirante pionero en el área, Huyustos.
   Al escuchar al Comandante General de la Armada Boliviana, vuelven a la memoria los frustrantes resultados de la Guerra del Pacífico, desatada entre 1879 y 1884. 
   La contienda, azuzada por intereses británicos, enroló a este país junto a Perú contra Chile –con saldo de unos 23 mil muertos- y redundó en la pérdida boliviana del acceso al Océano Pacífico por el afán extranjero de controlar una región rica en salitre y guano.
   Desde entonces, como señaló el escritor y diplomático paceño, Fernando Diez (1908-1990), “el mar no es solo una obsesión, es algo mayor, es vocación y pasión de un pueblo indómito, que un día conoció la vastedad del vuelo del pretel”.
Viernes, 17 de Septiembre de 2010 22:59. Isabel Soto Mayedo #. Amerrique

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